El clásico andaluz entre Betis y Sevilla, por los octavos de final de la Copa del Rey, se suspendió este sábado, ya que el jugador visitante Joan Jordán fue agredido por un proyectil lanzado desde la tribuna.
Cuando fue interrumpido el partido (que se jugó en el estadio Benito Villamarín), a los 41 minutos del primer tiempo, ambos equipos empataban 1-1.
Los goles fueron marcados por Alejandro Papu Gómez para el elenco visitante, mientras el francés Nabir Fekir, con un tanto olímpico, empató para los béticos.
El lamentable hecho
Cuando todavía se festejaba el tanto del empate de Fekir, un palo de plástico que fue tirado desde la tribuna Gol Sur del estadio pegó en Jordán, volante de Sevilla. Inmediatamente el árbitro Ricardo de Burgos Bengoetxea hizo ingresar a los servicios médicos para que atiendan al futbolista.
Jordán se cayó al piso y se llevó las manos a la cabeza. Luego se puso en pie, pero recibió ayuda para salir del campo.
El partido estuvo detenido por varios minutos, pero el juez comprobó que Jordán tenía problemas para seguir jugando, por lo que supendió el cotejo.
Mientras se tomaba esta decisión, se pudo ver a varios agentes policiales en la zona de las gradas desde donde fue arrojado el objeto.
No es la primera vez que hay lío en el derbi de Sevilla, ya que en el 2007 Juande Ramos recibió un golpe en la cabeza con una botella.



