(Por Lucio Ortiz, especial para Diario UNO) Estacionado en el tiempo quedó el Víctor Legrotaglie. En esos momentos de los años sesenta y hasta mediados de los setenta. Cuando se fue gestando ese juego de toque “de primera” en Gimnasia y Esgrima que tenía el valor de rivales poderosos en Mendoza, pero se fue abriendo camino a nivel país.
El Víctor del toque
Un homenaje a una leyenda del fútbol mendocino, el Víctor Legrotaglie, quien murió este sábado a los 86 años
En los Nacionales del '70, ’71 y ’72 el Lobo del Víctor marcó presencia con un juego lindo, preferentemente de local, y algunas actuaciones magníficas de visitante como el recordado 5 a 2 a San Lorenzo en el Viejo Gasómetro.
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El canto popular del “y toque y toque… y toque Lobo, toque” le bajaba como caricia al Víctor Legrotaglie y sus compañeros. El Maestro jugaba tranquilo con sus movimientos y muy rápido con el fútbol y con pases al pie, al pecho o al “vacío” de sus compañeros. Gran pateador de tiros libres, excelente asistidor con pases que dejaban al “nueve” de cara al gol. “Tomá y hacelo”.
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Los hinchas de Gimnasia que lo vieron jugar recordaban al Víctor en acción con esos momentos, que quedaron grabados en sus memorias, sin videos que lo muestren. Sin la tecnología actual que deja constancia reiterada de todo.
El Víctor fue un jugador en “blanco y negro” y la trascendencia de su juego tomaba mayor envergadura a través de los años. Los hinchas de Gimnasia de aquellos tiempos lo adoraban.
El mejor homenaje para Víctor Legrotaglie
Ponerle su nombre al estadio, es el mayor homenaje que le pueden haber hecho en vida. El Víctor lo merecía.





