La Cámara Federal de Casación Penal desestimó los pedidos de los hermanos Alan y William Schlenker para que sus condenas a prisión perpetua por el crimen del barra brava Gonzalo Acro sean revisadas por la Corte Suprema de Justicia.
Lo decidió la Sala I del Tribunal al declarar inadmisibles los planteos de las defensas, entre ellas de los condenados Pablo Girón, Rubén Pintos, y Martín Lococo.
El fallo fue firmado por los jueces Gustavo Hornos y Mariano Borinsky y Ana María Figueroa, aunque esta última respecto a los casos de los Schlenker votó por conceder el recursos extraordinarios.
Ahora, las defensas tienen tres días para recurrir en queja directamente ante la Corte Suprema de Justicia.
En mayo de este año, la Sala I de la Casación confirmó las condenas a prisión perpetua de los acusados, con lo cual William quedó detenido puesto que su hermano ya lo estaba por una condena por otro homicidio.
Acro fue asesinado de tres tiros el 9 de agosto de 2007 a la salida de un gimnasio en el barrio porteño de Villa Urquiza, y por el hecho habían sido condenados a prisión perpetua un grupo de barras, entre ellos los hermanos Alan y William Schlenker, quienes encabezaban uno de los grupos antagónicos de "Los Borrachos del Tablón".
El Tribunal Oral Criminal 15 emitió su fallo el 8 de septiembre de 2011, que condenó a prisión perpetua a los Schlenker como instigadores del crimen, y a la misma pena a Ariel "Colo" Luna como supuesto ejecutor del crimen; Rubén "Oveja" Pintos y Pablo "Cuca" Girón como coautores.
A su vez, a Martín "Pluto" Lococo recibió una condena de diez años.
Mucho después, en un segundo juicio, también fue condenado a perpetua otro barra de River, Sergio "Pelado" Piñeyro, quien había quedado al margen del primer proceso oral por problemas psiquiátricos.
La muerte de Acro, inmediatamente, fue involucrada al enfrentamiento que los hermanos Schlenker tenían en ese entonces con Adrián Rousseau por el liderazgo de la barra brava de River, y que en febrero de ese año, en la llamada "Batalla de los Quinchos", había tenido un sangriento episodio.



