En el verano Javier Mascherano aceptó ante la Justicia española la condena por fraude fiscal pero no pagó con cárcel sino con una multa de más de 800 mil euros argumentando que lo "asesoraron mal".
Lo cierto es que en una entrevista con "La garganta poderosa", el capitán de la selección argentina relató un duro hecho que atravesó una de sus hijas en la institución donde estudia. El mediocampista sorprendió a todos y se emocionó al contar que a su hija le dijeron que "el papá era un chorro"."Ella tuvo problemas en el colegio, vino llorando varias veces porque algún compañero le había dicho que yo era un ladrón. Soy el responsable pero no el culpable. Deposité mi confianza en gente que no debía", sentenció Mascherano, casi entre lágrimas.¿Caso de bullying escolar?
