Nadie. Ni un alma en la popular. Así fue el recibimiento para Gutiérrez Sport Club, en su cancha, en uno de los partidos más importantes de su historia.
El vaso medio lleno termina siendo que el duelo, válido por la cuarta etapa de la Reválida del Federal A, finalmente se pudo jugar.
Porque así lo decidió el Tribunal de Discilpina, a pesar que no dejó las cosas como si nada y el Cele deberá afrontar una dura sanción económica.
Fue raro, fue desolador. Pero fue y eso es lo que importa.




