El tiempo pasa, pero la angustia de las familias de Juana Morales y Pedro Kreder parece haberse detenido aquel 11 de octubre de 2025. A dos días de cumplirse exactamente seis meses de la misteriosa ausencia de la pareja de jubilados desaparecidos en Comodoro Rivadavia, Chubut, las preguntas siguen siendo las mismas.
Jubilados desaparecidos de Chubut: la triste noticia que dio a conocer Aldana Botha, hija de Juana Morales
A seis meses de las ausencias de Juana Morales y Pedro Kreder, pareja de jubilados desaparecidos en Chubut, se conoció una triste noticia
En medio de este desgarrador panorama, Aldana Botha, hija de Juana Inés Morales (69), volvió a alzar la voz a través de un desgarrador descargo en sus redes sociales. A través de un video, la joven expresó no solo el dolor que significa aprender a convivir con una ausencia inexplicable, sino también la bronca ante la falta de avances en la investigación que busca dar con el paradero de su madre y de Pedro Alberto Kreder (79).
"La búsqueda se detuvo. Necesito encontrar a mi mamá. No me voy a cansar de pedir lo mismo: que la verdad salga a la luz, que se investigue bien, que haya justicia. Que nadie se acostumbre a esto. Que nadie deje de hablar", exigió Aldana, dejando en evidencia el profundo malestar que siente su familia frente a una causa de los jubilados desaparecidos que, a simple vista, parece haberse estancado.
El reclamo de Aldana Botha no solo apuntó a su tragedia personal, sino a un contexto de inseguridad y misterios sin resolver que azota a la región de Chubut. Haciendo eco de otros casos recientes de desapariciones en la zona, la joven fue tajante respecto a la gestión policial y judicial: "¿Qué pasa en Comodoro que no hay justicia? ¿Nadie ve nada, a la gente se la 'traga el mar' y con eso hay que conformarse cuando desaparece un familiar?", cuestionó con crudeza.
Jubilados desaparecidos de Chubut: el misterio de Rocas Coloradas
La historia de Juana Morales y Pedro Kreder conmovió a todo el país a fines del año pasado. Se habían conocido apenas un mes antes y decidieron emprender un viaje juntos hacia la localidad de Camarones para pasar el fin de semana largo. La última conexión de sus teléfonos celulares se registró a las 9:53 de la mañana de aquel fatídico 11 de octubre.
Días después, el misterio se profundizó al máximo cuando las autoridades hallaron la camioneta Toyota Hilux de Kreder en la zona de los Cañadones de Visser, dentro del área protegida de Rocas Coloradas, a unos 30 kilómetros al norte de Comodoro Rivadavia. El vehículo estaba intacto, cerrado con llave, sin signos de violencia ni desorden. En su interior permanecían todas sus pertenencias: dinero, una carpa, bolsas de dormir, comida y agua. De ellos, ni un solo rastro.
A pesar de los operativos masivos que incluyeron rastrillajes por tierra con camionetas 4x4, la división canes, y búsquedas por aire con helicópteros y drones sobrevolando las 95.000 hectáreas del terreno inhóspito, las autoridades nunca encontraron una pista firme. Las hipótesis fueron desde una trágica desorientación seguida de una caída en los peligrosos sumideros del terreno, hasta la posibilidad de un asalto, aunque esta última perdió fuerza por la falta de evidencias de violencia en la escena.
Hoy, a un semestre del día que cambió sus vidas para siempre, el pedido de la familia es unánime y claro por conocer el paradero de los jubilados desaparecidos. Exigen una investigación profunda y real, ruegan a la comunidad que el caso no quede en el olvido, y demandan un compromiso oficial para que las autoridades dejen de mirar hacia otro lado.
"No me dan respuestas de nada", el pedido por los jubilados desaparecidos de Chubut
"Ya son casi seis meses sin mi mamá... y no me dan respuestas de nada", sentenció Aldana Botha. Un grito ahogado en la inmensidad de la Patagonia que aún espera, desesperadamente, ser escuchado.







