El grupo de 26 jugadores que tiene desde bajo sus órdenes el técnico del seleccionado argentino, Jorge Sampaoli, tiene a siete de sus integrantes "en capilla", con una tarjeta amarilla sobre sus hombros que, de sumar otra frente a Perú el próximo jueves, los dejará afuera del último partido de eliminatorias frente a Ecuador, a jugarse el martes 10 en los 2.850 metros de altura de Quito, una circunstancia a la que están acostumbrados los arqueros suplentes Nahuel Guzmán y Agustín Marchesín por actuar en México.
La elección de ambos guardavallas, especialmente Marchesín, que reemplaza a Gerónimo Rulli, de la Real Sociedad española respecto de la última convocatoria ante Uruguay y Venezuela, obedece puntualmente a que uno de los siete amonestados es el arquero Sergio Romero.
Guzmán actúa en Tigres y Marchesín en América de México, por lo que jugar en ciudades con altura es habitual en ellos y en caso de que Romero reciba una tarjeta amarilla antes los peruanos a ambos se les facilitará una eventual prestación en la capital ecuatoriana.
La otra media docena de jugadores que también deberán cuidarse de no ser sancionados ante el equipo dirigido por Ricardo Gareca son Lautaro Acosta, Marcos Acuña, Ever Banega, Ángel Di María, Paulo Dybala y Nicolás Otamendi.



