A los 14 minutos del segundo tiempo se paralizaron todos los corazones de los hinchas del Rojo. Si ingresaba el balón que picó Emanuel Gigliotti, era el golazo del año.
El Puma tiró la personal y armó una jugada que pudo ser el gol de la tranquilidad pero la mala fortuna se metió en su camino.
De no creer:



