Agustín Rossi llegó muy criticado a este duelo ante Palmeiras, pero no sufrió en ningún momento y se fue muy feliz.
Cuando terminó el duelo, al portero le preguntaron cuál fue la pelota más difícil que le tocó sacar.
¿Cuál eligió? Una que no vio nadie. Fue un remate desde afuera que el arquero jura tocarla, pero el árbitro dio saque de arco y no tiro de esquina.
"Cuando veo que el árbitro dice que no la toco, agarro la pelota y quiero jugar rápido", aseguró.
Por último, Rossi manifestó que todavía no ganaron nada: "Todavía no ganamos nada, tenemos que jugar en una cancha muy difícil".



