México disputó su segundo partido en la Copa América y, si en el primer encuentro la hinchada azteca se hizo notar en Arizona, para la cita con Jamaica el pueblo mexicano demostró que se siente local en Estados Unidos.
El Rose Bowl de Pasadena, Los Ángeles, fue escenario y testigo del apoyo al seleccionado de Osorio: con capacidad para más de 90 mil personas, el estadio sede de la final de la Copa del Mundo de 1994 explotó en el segundo duelo del Grupo C.
¡Impresionante!


