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El prestigioso escritor y periodista Walter Vargas realizó un análisis donde ayuda a interpretar la naturaleza del boxeo y su manera de evaluarlo tras la “Pelea del Siglo” entre Mayweather y Pacquiao.  

Mitos y verdades del boxeo

Por Walter Vargas (Télam)Más allá de la caja de resonancia que per se implica un gran acontecimiento en Las Vegas, más allá de la egolatría de Floyd Mayweather y de la presunta deslealtad de Manny Pacquiao, si es que en efecto subió al ring lesionado en un hombro, se presenta la oportunidad de reponer cuestiones básicas que ayudan a interpretar la naturaleza del boxeo y su manera de evaluarlo.

Salvadas las distancias que hubiera que salvar, en cierto porcentajes de conocedores del boxeo y en un porcentaje todavía mayor de espectadores de ocasión prevaleció la sensación de que Pacquiao fue despojado de la victoria con una saña semejante a la que, al parecer, habría sufrido el Chino Maidana en su primer pleito con Mayweather.
Claro que como el boxeo es uno de los pocos deportes que llegado el caso depende del prisma de un cuerpo de expertos autorizados que establecen quién ha sido quién (igual que en las artes marciales, por caso, igual que en las pruebas de gimnasia), y que no siempre se sabe bien qué cosas mensuraron tales expertos, y mucho menos se los escucha explicar de forma pública qué ponderaron y qué descartaron, bien merece la pena intentar responder algunas preguntas esenciales.¿Qué valor tiene subrayar que en una pelea de boxeo uno "busca" y el otro "huye"?En principio no tiene más valor que el que le da quien hace la distinción: buscar no equivale a pegar, ni retroceder equivale a recibir; buscar no equivale a dominar ni retroceder equivale a ser dominado, en el boxeo prevalece quien pega más y/o mejor.¿Alcanza para dar vencedor a un peleador la sola acumulación de un par de momentos de dominio neto?Sí, siempre y cuando en el resto de la pelea los rounds hayan estado repartidos. Por ejemplo, en el MGM el momento de dominio más neto correspondió a Pacquiao en el cuarto, pero salvo en esa circunstancia y en fugaces chispazos del sexto careció de la continuidad indispensable y en una lucha pareja, cifrada por detalles, por la diferencia de tres o cuatro golpes por asalto, Mayweather cosechó más y mejor. ¿Qué valor tiene tomar la iniciativa?La iniciativa tiene un valor real sólo cuando quien la ejerce impone condiciones por esa vía o cuando el rival no conecta golpes, se limita al mero bailoteo y a la mera finta, en una palabra, cuando el rival no hace nada.¿Cómo debería gravitar en el criterio de un jurado que uno de los contendientes sea amarrete?Contra lo que pudiera pensarse, no hay entre los jueces un criterio uniforme al respecto, pero en términos ideales no debería gravitar, desde el momento que el amarretismo supone una noción subjetiva que por sí misma no echa luz acerca de quién gana tal o cual round y por añadidura quién ha ganado la pelea.¿Qué se quiere significar cuando se afirma que un boxeador "no da espectáculo"?Puede significar varias cosas, entre ellas, según se entiende de un modo mayoritario, que un boxeador o los dos, no se presten a la lucha franca, que escamoteen vibración, emoción, o que pongan de relieve menos de lo que su potencial sugiere.¿Hay una sola manera de establecer la sustancia, el carácter y la condición primordial de un espectáculo boxístico?No: descontadas los contratos tácitos (respetar el reglamento, no dar golpes bajos, etcétera) puede ser concebido como espectacular un nocaut, un tomá y dame de campana a campana, un alarde de destrezas de uno a expensas del otro, un duelo de esgrimas o un duelo de resistencia, incluso de peleadores de técnica escasa.¿Y en qué reside el espectáculo que da o deja de dar Floyd Mayweather?En otros tiempos, cuando estaba en plenitud, el espectáculo que brindada Mayweather residía en su defensa prodigiosa y en un caudal de golpes propios si no copioso al menos mucho más significativo que en estos tiempos, cuando lo único que tiene para ofrecer, y acaso no sea poco, es desafiar a ver quién será el hombre capaz de dejarlo sin una aureola de invencible que data de casi veinte años.

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