El mendocino Juan Carrasco ha sido la máxima esperanza del pugilismo mendocino y una de las principales figuras del país. Llegó a la élite mundial, pero no para tocar, si no para quedarse. "Quiero ser campeón mundial, quiero darle a mis hijos una vida mejor", repite como un mantra el Titán.
Haciendo un espacio en su silencioso entrenamiento en el gimnasio de Pablo Chacón, donde estuvo acompañado por su hermano Gumersindo -que anunció que volverá a pelear pronto-, Juancito accedió a un breve charla para hablar de su próxima pelea y dialogó en el comedor de la pensión que tiene el gimnasio de Chacón para sus púgiles foráneos.
"Volvemos (por el viernes 29) y espero ya no parar, meter (peleas) una detrás de la otra y mantenernos activos", dijo el pibe que vive en el predio de la Feria Aconcagua, en el piedemonte de nuestra capital.
Respecto a esta previa que está viendo, aseguró lacónico: "Estamos bien, bien con la preparación, y esperando que llegue el día nomás".
Sobre un posible estudio del rival, comentó: "Trabamos pensando en nosotros, buscando llegar al 100% el día de la pelea, y lo otro sale todo allá arriba (del ring".
Recordando su última pelea y el traspié sufrido, en su último escalón para ir por un Título Mundial, donde asuntos extra deportivos no lo dejaron entrenar mínimamente para semejante compromiso, y además de llegar al día de la pelea con gripe, angina y cerca de 40° de fiebre, Carrasco se expresó sobre la necesidad de aprovechar esta oportunidad: "Estaba mal, pero no me quedaba otra que pelear, y lo hice".
Finalmente, sobre el relanzamiento de su búsqueda mundialista dijo que su manager (OR Promotions- Georgina Rivero) trabaja en eso, y aseguró: "Algo va a llegar, lo primordial es la preparación, ahora pelear el 29, y salir con la mano en alto".
