En el entretiempo del partido de NBA entre San Antonio Spurs y Cleveland Cavaliers, compañeros de la Generación Dorada de Manu Ginóbili contaron anécdotas inéditas, en una mesa redonda presentada por el periodista Adrián Paenza.
Fabricio Oberto, por ejemplo, relató lo que hizo su ex compañero por él en una cita con el doctor: “Me tocó ir a un cardiólogo y pensé en llevar a Manu, porque sabía que me iba a quedar sin preguntas. Y Manu habló casi media hora más con el médico. Soy un agradecido”.
Luis Scola también contó una historia y señaló: “Me quedo con muchas cosas que pasaron afuera de la cancha”.
Cuando fue el turno de Alejandro Montecchia, descubrimos que Manu ¡no es perfecto! “La gente cree que con esas manos capaces de dar asistencias milimétricas hacía todo perfecto, pero no es así. En Italia yo llevaba con un cortaplumas; un día se lo presté, lo agarró y se cortó el dedo. Unos días después, se volvió a cortar. No se lo volví a prestar”.
“Manu lideraba de muchas maneras, hablando, dando el ejemplo. En un entrenamiento, Nocioni y Delfino no se entendían y empezaron a pelear como dos chicos. Se trasladó el enojo al siguiente ejercicio. Manu se enojó y dijo, los dos. Y bajaron la cabeza, ese es el respeto que le teníamos”, relató Pablo Prigioni.
Andrés Nocioni, por su parte, ¡lo mató! “Ustedes lo quieren porque no lo conocen. En la habitación es un desordenado total. Si lo quieren es porque no estuvieron en una habitación con él”.
Y Pepe Sánchez y Gaby Fernández revelaron por qué lo llaman “El Elegido”: “En uno de los tantos vuelos con la Selección argentina hubo mucha turbulencia. Lo miré a Pepe y le dije, ‘Esto se cae’, ‘Tranquilo que está Manu en el avión’, me dijo”, cerró Gaby.



