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Y dicen que los únicos privilegiados son los niños

El vacunagate que acaba de estallar, mientras pone en jaque la política sanitaria frente a la pandemia, nos muestra una de las caras más miserables del aprovechamiento del poder

Las desafortunadas intervenciones del renunciado ministro de Salud arrancan cuando se mostraba despreocupado por la llegada del coronavirus y concluye con la carta en la que le echa la culpa al "error" de su secretaria privada tras la escandalosa revelación de los vacunados de privilegio. En el medio, una gestión errática, plagada de declaraciones inciertas y promesas vanas.

Ginés González García no sólo se va por la puerta de atrás. Deja al descubierto una trama de favoritismos, que podría contener una lista más amplia de los aventajados por su cercanía al poder, al tiempo que produce un cimbronazo en toda la gestión desde hace rato en baja de Alberto Fernández.

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La inmoralidad del acomodo revelado cínicamente por uno de los privilegiados, el "Perro" Verbitsky, con el cálculo de primerear a los periodistas que estaban a punto de publicar el circuito VIP de la vacunación, llevó a la única opción que le quedaba al Presidente ante el escándalo creciente.

Pero si no se adoptan medidas de transparencia en la asignación de las dosis, la caída de Ginés será apenas un eslabón insuficiente para modificar un modus operandi que ahora explotó en el vacunatorio paralelo del Ministerio de Salud, pero que ya había saltado con funcionarios implicados en partidos bonaerenses, en Santa Cruz, Chubut, Salta, Chaco y otras localidades.

La cadena de excusas de los Moyano y otros tantos acomodados para trampear el orden de prioridades da cuenta de que, más allá de la corrupción ligada el affaire de las vacunas, subyase una concepción del poder.

Los mismos que descalifican la meritocracia, al asociarla al privilegio, denotan que el poder no implica una herramienta en pos de la igualdad, sino la capacidad de pertenecer a la casta influyente que por acceder, administra el beneficio propio. Es el poder concebido como sinónimo de privilegio real, inmunidad e impunidad.

Las primeras declaraciones de Carla Vizzotti, quien ya desde el arranque de la pandemia se puso el Ministerio al hombro, no alientan demasiadas esperanzas al desmentir la existencia de un sistema de vacunación paralelo y otras irregularidades.

En cambio, la nueva ministra ha prometido la puesta en marcha de un "esquema de monitoreo y de información periódica" sobre cómo se establecen los mecanismos para vacunar "escalonadamente" a la población estratégica. Se trata de un supuesto básico en aras de la necesaria transparencia, equidad y distribución criteriosa en la campaña de vacunación.

La Mendoza que atrasa

Rodolfo Suarez abandonó su habitual mesura en el trato con el peronismo al ver frustrado su propósito de reformar la Constitución. Interpreta el Gobernador que para el Frente de Todos lo que importa es la ideología que se profesa en el ámbito nacional y no los intereses de Mendoza.

Después del cónclave partidario los voceros peronistas explicaron que el Gobierno no dialoga ni busca consensos. Así, una vez más, naufragan los intentos reformistas de la vetusta Constitución de 1916.

De nada valen los argumentos técnicos del ministro Víctor Ibañez, experto en Derecho Constitucional, cuando la decisión política no acompaña.

Dada la negativa opositora, ahora el oficialismo está empeñado en llegar con la discusión legislativa hasta donde se pueda para hacerle correr los mayores costos a la bancada kirchnerista. El caballito de batalla es la baja del gasto de la política que se lograría reducir con la unicameralidad, a lo que se está negando la oposición.

La reforma institucional cuenta con una alta adhesión de la población, según la consultora Reale Dallatorre. La pregunta en el estudio de opinión realizado en febrero fue formulada de la siguiente manera: ¿Estás de "acuerdo" o en "desacuerdo" con el Gobernador Rodolfo Suarez en reformar la Constitución de Mendoza para que (entre otras iniciativas) el Poder Legislativo tenga una sola Cámara (sistema unicameral) y reducir la cantidad de legisladores de 86 a 48? Las respuestas a favor llegaron al 81 por ciento. Sin embargo, la voluntad popular será negada.

Hoy por hoy, los puentes de diálogo entre los partidos mayoritarios están rotos, lo que complica la evolución de una provincia que necesita acuerdos básicos y una cultura política que verdaderamente se despegue de la que impera en el país.