Diario Uno > Opinión > Viviana Canosa

Viviana Canosa y una tapa que le dio más bríos que el cloro anti Covid-19

La polémica conductora de Viviana con Vos, que va por A24, ha saltado a la tapa de la revista Noticias, un sitial por lo general reservado para las principales figuras de la política. La protesta rinde

Viviana Canosa está exultante. Ha sido tapa de la revista Noticias. Allí la presentan como una exponente de "la rebeldía hueca" por ser una contestataria supuestamente "floja de papeles" ante varios aspectos del manejo de la pandemia. Y ella, si bien refuta lo que dice la publicación aludida, ha dicho que toma esa tapa como una distinción, una nueva medalla para ponerse en la solapa de su trayectoria. Un reconocimiento.

Se siente orgullosa y no le cabe la alegría en el cuerpo. Esa tapa en la que habitualmente se cuestiona a Alberto, a Cristina, a Macri u otros figurones de la dirigencia nacional, ahora está ella. Se siente como la Virginia Slim de los cigarrillos, ésa que "ha recorrido un largo camino ya". Es que hablan de ella como pocas veces ha ocurrido. Y eso es oxígeno, suero bendito. No obstante ha dicho que estudia enjuiciar a la publicación por considerar que dice inexactitudes. Ella es así. Peor es que no hablen, Viviana.

Te puede interesar...

Su programa de A24 Viviana con Vos ha ido creciendo -lenta pero sostenidamente- en rating. Y es uno de los ciclos más replicado en las redes sociales. No pasa un día sin que sus monólogos críticos sobre la actualidad sean comentados en los medios digitales. En las redes, sin desnudarse, y sólo con sus opiniones y diatribas, tiene tanto eco como Florencia Peña, Nati Jota o Sol Pérez en bolainas.

Agarrate, Cata

La dama está encendida como nunca. Su verba filosa cuestiona a las "patrullas de pogres" que andan vigilanteando a quienes, como ella, no cumplen el libreto oficial. Mañana le cantará cuatro frescas al presidente Alberto Fernández y su entorno. Pasado mañana, a la grieta de Cristina y Macri. O a las contradicciones de Tinelli. Es exagerada, teatral, pero nadie puede decir que no tenga su encanto. Y oficio. Ponga atención, lector, en cómo la Canosa mira la cámara y el modo en que maneja la seducción.

No le quito méritos, pero para mi gusto es densa. Demasiado. A veces me obligo a verla en esos resúmenes que ponen en You tube o en alguna otra red y no puedo dejar de admitir que por lo general la Vivi está desatada en su rol. Ella "hace" de incorrecta mucho más de lo que realmente es. Por eso, es para verla en grageas.

Discrepo de la Canosa en muchas cosas (cuando se empina la botella de cloro frente a cámaras, cuando se sube arriba del escritorio y se desparrama como una gata, cuando dice disparates sobre las vacunas, cuando toma una versión de algo y la universaliza), pero en otras debo admitir que me divierten sus exabruptos, confesiones y opiniones. Ella es una mujer para tomarla con pinzas. Pero, ¿cómo negar que a veces da en el blanco?

Viviana se sabe una señora madura. Es consciente de que es linda, que tiene una piel que reluce en cámara, que el cuidado de su pelo es una de sus prioridades, que está bien de peso, que sabe provocar no sólo por ser lenguaraz sino porque maneja con picardía sus atributos naturales. A veces con algunos invitados varones saca a relucir una sensualidad trabajada.

Claro, ella no deja de enfatizar que su principal virtud es su inteligencia y, sobre todo, sus estándares de libertad, la experiencia que le han dado los años, lo bueno y lo malo que le ha tocado en la vida, o sus acercamientos a corrientes espirituales.

Creo que ganaría si burilara más la faceta del humor, si no estuviera tan predispuesta a retar a medio mundo y de manera particular si no confiara a rajatabla en sus ímpetus.

Plata quemada

Pero no sólo de ella queremos hablar esta vez, sino también de esos organismos públicos que se ocupan de controlar con reminiscencias stalinistas a los medios de difusión independientes para ver qué publican o dejan de publicar.

Son reparticiones innecesarias que pagamos con nuestros impuestos y que utilizan el argumento de que defienden a las audiencias porque, paternalistas como son, creen la sociedad es pava y que requiere, según ellos, de cierto disciplinamiento ideológico a fin de que no discriminen a nadie, de que sean inclusivos, de que tengan el mismo lenguaje que ordena la mal llamada corrección política y, claro, de que no critiquen al gobierno de turno. Dinero quemado.

En realidad, el objetivo central es realmente otro: el de tener con la rienda corta a los medios que no siguen el catecismo oficialista. En este caso hasta ha aparecido el INADI, que dirige la que no tiene cara, léase Victoria Donda, quien ahora ha salido en defensa de la Canosa porque aduce que la revista Noticias ha incurrido en violencia de género contra esta prima donna del cable.

¿Por qué? Porque la funcionaria Donda, la que ejerció violencia real sobre su mucama, cree que hay "violencia simbólica" en eso de calificar el accionar de la Canosa como "La rebeldía hueca". La nota habla de una tendencia rebelde que no suele tener buenos argumentos. Y pone como exponente a Viviana porque está en el candelero. Hace poco Noticias hizo algo similar con Baby Etchecopar, como exponente de algo desorbitado, y no hubo ningún problema.

Los pontificadores

El asunto central de todo este merengue es que estos observatorios de medios y estos "inadis" parecen querer desconocer que existe un precepto constitucional que se llama libertad de prensa o libertad de expresión y que en cualquier democracia es uno de sus basamentos.

La libertad de prensa está fijada en nuestra Carta Magna mucho antes de que apareciera esa tendencia autodenominada corrección política que se cree con derecho a pontificar acerca de lo que no se puede hacer o decir o pensar. Y que desconoce que cualquier ciudadano que se sienta afectado por una publicación tiene derecho a acudir a la Justicia para ser resarcido si así lo creen los jueces.

Estos supuestos correctos y esclarecidos, empachados de ideologismo vacuo, son los que pretenden no dejarnos pensar en libertad. Ni escribir, ni decir ni patalear en libertad. Para ellos todo debe estar cronometrado según su catecismo. Un disparate demasiado peligroso.

Ante la supuesta defensa de Victoria Donda, la Canosa se debe estar preguntando: ¿con amigas así, quién necesita enemigos?