La Vendimia es hoy parte de la mendocinidad. Es una tradición y una joya que debemos cuidar. Resume como festejo parte de la esencia de esta tierra. Es Identidad, nos conocen por estas tradiciones que perduran en el tiempo (no sé hasta cuándo).
Somos vino, y del bueno. La Vendimia es única. Tenemos cosas únicas, como la Virgen de la Carrodilla. Nadie tiene en el mundo una Patrona Celestial de los Viñedos. Nosotros Sí. Y eso nos hace distintos.
Realmente ¿nos gustaría cambiar estas cosas para ser “globales”? Yo no, yo quiero seguir siendo distinto. A veces pienso que debería honrar un poco más a los verdaderos hacedores.
La música folklórica es mi mundo y así ando tratando de desparramarla por donde el viento me lleve. Es mi forma de honrar a Dios, a la Vida y a la Tierra.
A nosotros, como músicos, nos toca la parte más linda, la del vino como fuente de inspiración para la creación y el festejo. Pero mucho nos olvidamos de quien lo ha parido. Ahora bien, como hecho cultural y artístico me gustaría que se trate mejor a la comunidad artística que le pone cuerpo y alma ¿Tiene realmente una retribución justa?
Brindo con el vino nuevo por nuestra Vendimia ¡Salud!



