Análisis y opinión

Por qué ha subido la mora financiera

La mayor parte del “mainstream” económico y financiero insiste equivocadamente que la mora financiera es culpa de la macro

Editado por Daniel Garro

Siempre recuerdo a mi abuelo, quien decía: “los bancos (más ampliamente quienes prestan recursos) sólo dan préstamos, el crédito lo lleva uno (más ampliamente quienes piden prestado)”. Esta simple definición, si la pasamos por la zaranda científica, nos conduce de manera directa a Jean B. Say, aquel economista francés quien nos enseña que la economía funciona desde la oferta y no desde la demanda; esto es, el sentido común de mi abuelo muestra que no es la demanda el punto central y sino la oferta. Sentido común y verdad científica son una sola cosa.

La economía funciona de una oferta a otra, usando como conducto la demanda. Una oferta de valor se traslada por medio de la demanda hasta otra oferta de valor. En una economía situada en el 1er día de existencia del universo, si las personas no tuvieran nada que ofrecer, no habría demanda, ergo, es la oferta y no la demanda la que genera el intercambio entre las partes. El problema es que el mainstream económico y financiero, compuesto por neoclásicos y keynesianos, lo analiza como algo estático entre dos partes cuando la economía es mucho más compleja que eso, son infinidad de partes realizando intercambios de manera directa e indirecta segundo a segundo.

Prestamistas y prestatarios: errores compartidos

Tom Copeland autor de uno de los libros de Finanzas que son considerados casi una “biblia”, dice que nadie quiebra por la macro sino por las malas decisiones micro. Esto implica que no sólo debo conocer los aspectos micro de mis finanzas, sean estas empresariales o familiares, sino también el entorno presente y futuro macro para la toma de decisiones.

Tom Copeland.

Si mi planificación no tuvo en cuenta que la tasa de interés iba a aumentar, al margen de los análisis macro, respecto a si ese incremento se debe a malas políticas económicas de un gobierno, el punto central es que el impacto de dicha suba y la forma en que decido atenuar dicho impacto, es de exclusiva responsabilidad mía. Pero también si no hago ningún análisis.

La toma de decisiones es absolutamente un elemento microeconómico, sean beneficiosas o perjudiciales para la economía de mi empresa o de mi familia. Sea que me vaya bien o me vaya mal, la macro es simplemente informativa. Los empresarios y las personas en términos de sus economías familiares, en general suelen atribuir sus fracasos o pérdidas al contexto macro, y sus aciertos y rentabilidades positivas a sus decisiones micro. Incluso se suele cometer el error de acreditarse rentabilidades positivas que han sido generadas gracias a políticas económicas puntuales y no a la propia gestión (me ha pasado algunas veces que al señalarles esto a clientes, no lo han visto bien, y hasta en algún caso, hasta me declararon persona non grata).

Dada una determinada gestión de la economía y finanzas de una empresa o familia, los resultados no son provocados por el contexto, sino por decisiones propias. Es importante comprender que una cosa es señalar el error de una política económica puntual, por ejemplo financiar déficit fiscal con emisión monetaria lo que generará inflación y posible suba de la tasa de interés, y otra muy distinta es que esos efectos sean las causas de mi quiebra como empresa o en las finanzas de una familia.

El mismo análisis se corresponde con quienes realizan la actividad de prestar dinero. No es la macro la que genera que tenga gente o empresas que se atrasen en el pago de sus préstamos, sino mis malas decisiones micro, en este caso, no haber realizado un análisis bien hecho sobre mis clientes y sus finanzas (lo que hoy se denomina scoring financiero).

Si la mora financiera aumenta, esto es, si más gente y/o empresas se atrasan en sus pagos de préstamos, el error es micro en ambos casos, en quienes prestan y en quienes toman esos préstamos. Ambas partes no analizaron correctamente aspectos macro y aspectos micro antes de tomar decisiones.

Veamos lo que hoy sucede en Argentina

A algunos miembros del mainstream económico y financiero les gusta (queriendo ser políticamente correcto) decir a viva voz que, si lo que sucede a nivel micro es de poca dimensión el problema es micro, pero si su dimensión es grande, el problema es macro. Esto implicaría que si son muchos, no tengo la culpa de nada de lo que ocurra en mi empresa y/o economía familiar, como resultado de mis decisiones. Es como mínimo un absurdo.

La mora en personas es del 12,6% del total de préstamos denominados carteras de consumo más tarjetas de crédito de entidades bancarias, que es donde está el 82% de los préstamos totales. El otro 18% tiene una morosidad de alrededor del 25% (banca fintech y no bancaria). La mora corporativa es del 3,3% y en PyMES es del 4,2%. Como se ve, existe un importante gap entre empresas y personas. Es posible que una buena parte de la alta morosidad en personas, sea producto de aquellos que, sea por salarios bajos o por despidos, se lanzaron a poner un negocio como monotributistas por ejemplo, dada la fuerte reestructuración que está teniendo la economía argentina; más que por mora en el pago de tarjetas y el consumo masivo. El mayor porcentaje está en personas como vemos, y entre los 18 y los 35 años. La vieja idea de años anteriores que, la deuda la disminuye la inflación, no era posible en este esquema actual, y ahí ha estado el error de diagnóstico de quienes tomaron deuda sin análisis del contexto macro.

El gran problema que tiene la economía argentina es la baja tasa de ahorro, la cual, es de un 13,2% del PBI, mientras los préstamos al sector privado son de un 11,1% del PBI; es decir, es un mercado muy chico. Si bien se suele poner como ejemplo lo que sucede en el resto del mundo, donde la tasa de ahorro es de alrededor del 25% del PBI y la tasa de préstamos al sector privado es del 85% del PBI, en realidad no sería un buen ejemplo. El sistema fraccionario de encajes genera esto, los préstamos superan al ahorro provocando ciclos, pero esto será tema para otro artículo.

La clave es esta. En 2023 sobre el total de activos del sistema financiero el 54% eran préstamos al sector público, en la actualidad ese porcentaje cayó a un 27%, es decir, el estado le pide menos prestado al sistema financiero producto del superavit fiscal, esto provoca menos rentabilidad y la necesidad de salir a prestar al sector privado, lo cual, es parte del problema mencionado más arriba; prestar sin mirar scoring da como resultado mayor mora.

Como podemos ver nada tiene que ver la macro en todo esto, y en ningún caso lo es, aunque la situación económica sea complicada. La crisis de los activos tóxicos en 2007/2008 es la prueba más reciente de esto. Hubo algunos inversores que se dieron cuenta y ganaron mucho dinero apostando en contra del mainstream. Si utilizáramos la misma conceptualización que hoy dice que es la macro el problema porque hay una mora alta, también podríamos decir entonces que la mayoría que perdieron dinero en aquel momento, se debió a lo que hizo la FED. Claramente no.

Lo que evidencia la actual situación, es en todo caso, la necesidad de capacitación, estudiar, y contratar asesores que de verdad sepan de economía y finanzas, tanto para los que prestan como para los que piden prestado. De lo contrario, seguirán culpando a la macro de algo que se soluciona usando ciencia de la buena y no ideología o modas.

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