Un clásico del accionar político es naturalizar cosas que no están bien. Muy pocas veces los políticos intentan naturalizar las cosas que se caen de maduras por ser beneficiosas, como por ejemplo el cuidado de los dineros públicos. Por eso, para los bolsillos de los contribuyentes la mejor noticia de la semana tendría que ser el decreto 1785 dictado este fin de enero por el gobernador Rodolfo Suarez y que promete un bienvenido ajuste en los gastos del Estado.
Lástima que en la política la austeridad siempre tenga fecha de vencimiento

El gobernador Rodolfo Suarez reacciona a tiempo y ordena frenar una serie de gastos en la política y en el Estado.
Lo malo de estos decretos es que son temporarios. En materia de racionalizar el gasto público lo bueno viene con fechas de vencimientos muy cercanas. La austeridad nunca llega en versión "larga duración". La austeridad no suele ser una política de Estado. Máxime en años electorales.
Viejas mañas
Esta norma de restricción del gasto público que ha lanzado la Provincia prohíbe hacer contrataciones y designaciones, así como el pago de nuevos suplementos y subrogancias. Por ejemplo, las contrataciones que pasen a planta permanente no podrán ser recontratadas.
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Además suspende el incremento de porcentajes y el otorgamiento de nuevos adicionales por mayor dedicación o que tengan "otra denominación similar", según aclara el decreto redactado por alguien que conoce las ladinas mañas de los gobiernos de todo color.
Además el decreto le pone un coto a las "misiones especiales" y a los "cambios de funciones", que suelen ser "naturalizadas" en todas las administraciones y que por lo general están destinadas a "clientes, favorecedores y amigos", como decían los viejos locutores de la radio. Sólo el gobernador podrá aprobarlas en casos excepcionales.
Asimismo el decreto cierra el grifo para que cualquier militante o amigo del ministro o del subsecretario porte celulares pagados por el Estado. Solo tendrán celular oficial el gobernador, los ministros, los subsecretarios y los directores. Todos los demás a los que les estemos pagando el teléfono tendrán un mes para devolverlo; si no, se les descontará de sus haberes el gasto mensual de consumo y el aparato.
La norma también ordena acelerar los trámites jubilatorios de todos los agentes que estén en edad de dejar de trabajar. Y busca ponerle un freno a las contrataciones por horas cátedra. Otro de los fondos negros que es atacado es la firma de nuevos convenios con fundaciones, universidades, facultades o entes similares y que signifiquen un gasto para el Estado. Cualquier conocedor de los vericuetos del Estado sabe que aún hay muchos sumideros por donde se van -al cuete- dineros de los mendocinos.
El olvidado mandante
Estos decretos de ajuste de gastos, que por lo general se generan cuando el agua está llegando al cuello, y no como forma habitual de previsionar, vienen siempre precedidos por un explicativo donde se desarrollan los objetivos que se persiguen. Por ejemplo,"mantener el equilibrio presupuestario" o hacer "un uso eficiente de los fondos públicos". Nunca dicen que es para cumplir el sagrado compromiso que asumieron al jurar que iban a ser servidores de los ciudadanos contribuyentes.
¿Vio lector/a que en los documentos oficiales se habla poco y nada de que las decisiones oficiales se hagan para defender a los "mandantes", que es aquello que somos cada uno de los ciudadanos que pagamos impuestos y que además de obligaciones tenemos derechos, por ejemplo el de exigir que los funcionarios sean eficientes en la administración de nuestros fondos?
El decreto del Poder Ejecutivo invita a los poderes Legislativo y Judicial y a las municipalidades a tomar medidas similares. Ante todo esto que hemos comentado, nos permitimos preguntar: ¿No podría transformarse (de a poco, tampoco pedimos milagros) la austeridad en el gasto público en un argumento portentoso para ganar elecciones?
Por estos días, Mendoza, que es uno de los principales nexos en la relación de nuestro país con Chile, fue mezquinamente ignorada a la hora de integrar la comitiva que acompañó al presidente Alberto Fernández a la cumbre con Sebastián Piñera, su par trasandino. Habla bien de Mendoza que, en lugar de generar ruido político para la tribuna con ese tema, el Gobierno haya optado por darnos la buena nueva de que está encarando un ajuste en los gastos del Estado.