Diario Uno > Opinión > bolsas mortuorias

La torpeza política de andar tirando "muertos" para presentarse en sociedad

Una chirriante torpeza exhibió la agrupación Jóvenes Republicanos al haber elegido de leivmotiv a la muerte en su presentación como nuevo grupo político de la centro derecha

Oigo la palabra "instalación" y me pongo en guardia. Y no es por falta de comprensión de las manifestaciones artísticas. Es por las chastrinadas que en nombre del arte me ha tocado ver bajo el rótulo de "instalaciones".

Hoy cualquiera te agarra un cajón viejo de manzanas Furno, le chanta cuatro velas (una de ellas negra), una zapatilla Flecha deshilachada, dos ilustraciones: una de Yoko Ono y otra de la Difunta Correa, y te quiere hacer creer que es la representación de la desazón humana. Para no herir a los artistas, admito que hay ejemplos de verdaderas instalaciones (sin comillas), notables por su sutileza y enjundia creativa. Lamentablemente, son las menos.

Te puede interesar...

Muy lejos está de ser una "instalación" (aunque así se la presentó en varios medios) lo que hicieron frente a la Casa Rosada militantes de Jóvenes Republicanos , un grupo de centro derecha vinculado a Unión Republicana, al amontonar bultos que semejaban bolsas con cadáveres de la pandemia, en la marcha opositora del 27F. Los falsos muertos eran "argentinos que no recibieron la vacuna a raíz de los privilegiados".

Tampoco fue una "instalación" lo que hicieron hace unas semana grupos kirchneristas cuando taparon el ingreso a los Tribunales con bolsas completas de residuos para demostrar que la Justicia estaba llena "de basuras" que no liberan a los "presos políticos". Permítanme una pizca de humor: entre una y otra de estas manifestaciones, me quedo con el cajón de manzanas de Furno ya que esa paparruchada es, al lado de las otras dos expresiones políticas de la grieta, algo declaradamente naif.

Nos tiraron 10 muertos

El hecho de que esos militantes de Juventud Republicana hayan elegido a la muerte como el leivmotiv en su presentación política ante la sociedad, habla de su inexperiencia política y de su fenomenal torpeza. En un país que ya vivió infiernos de muerte en los años '70 (terrorismo de Estado e insurrección de grupos subversivos); en los '80 (la Guerra de Malvinas); y en los '90 (con los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA), lo de estos jóvenes es una provocación absurda y cerril.

¿No se enteraron en los libros de historia de que hubo un dirigente sindical, Herminio Iglesias, que en 1983, en el cierre de campaña del peronismo, quemó un ataúd con las siglas UCR en lo alto de un monumental escenario en el obelisco?

Aquella "intervención" del gremialista se convirtió en ejemplo de lo que nunca se puede hacer en un cierre de campaña donde, se supone, hay que ofrecer esperanzas de un futuro mejor. En realidad, el único que realmente se quemó en ese acto fue Herminio Iglesias, y no la UCR, que dos días después, ganaba las elecciones a manos de Raúl Alfonsín.

¿Los integrantes de Juventud Republicana nunca sintieron hablar de lo que significa en el lenguaje político argentino que "te tiren un muerto?". Ellos tiraron a "varios" en una puesta en escena macabra frente a la Casa Rosada. Y, como para que no quedaran dudas de su burrada, luego expusieron los "cadáveres" clavándolos en las rejas del palacio presidencial. Como hacían los mazorqueros de Rosas con sus víctimas.

Muchachita a los 64

Como si fuera una reacción de manual, Estela de Carlotto acusó de "monstruo" a la presidenta del PRO Patricia Bullrich, y la tildó como "esa muchachita". Para Carloto, Bullrich, que tiene 64 años, está detrás de este triste disparate. Para Bullrich, Carlotto, como antes Bonafini, "han perdido toda autoridad moral" al haber entregado sus ONG a los dictados del kirchnerismo.

Bullrich, si bien discrepó de la "intervención" de las bolsas mortuorias, lo hizo con una frase que buscó licuar este dislate con las incoherencias del Gobierno. En cambio el senador opositor Matín Lousteau no tuvo dudas en reprobar más claramente ese tipo de protesta.

Sin embargo la titular del PRO recordó que cuando ella fue ministra de Seguridad con Macri, las entidades vinculadas a Carlotto cantaban "aparición sin vida de Patricia Bullrich" durante las marchas en las que se pedía por Sebastián Maldonado. Eran los tiempos en que el kirchnerismo aseguraba que a Maldonado lo había matado la Gendarmería de Macri, algo que luego desestimó un numeroso equipo de médicos forenses.

Más allá de los pases de factura, hay ocasiones en que el político está éticamente obligado a ser muy claro. Toda la gente civilizada de la oposición debe condenar la equivocación de Jóvenes Republicanos.

Es una pena que esas dos palabras -jóvenes y republicanos- hayan quedado manchadas por ese disparate del 27F. El liberalismo argentino no viene bien aspectado. José Luis Espert, referente de los libertarios, gritó en un acto en la plaza Independencia de Mendoza: "Cornejo puto", buscando desacreditar al jefe los radicales con el que no quiere tener ninguna tratativa opositora. Y los Jóvenes Republicanos rifan en una hora la poca o mucha expectativa que había generado ese grupo del liberalismo más volcado a la derecha.

Mal para el liberalismo, que no logra hacer pie con una propuesta moderna, superadora, atrayente, que sea una nueva opción para el votante. Lástima que estos jóvenes ya actúen como "agrietados"