Análisis y opinión

La inesperada visita del presidente Fernández ha puesto a parir al peronismo de Mendoza

Alberto Fernández ha quedado fijado como el presidente que volteó la construcción de la presa hidroeléctrica Portezuelo del Viento. Con ese peso encima llegará a Mendoza

Alberto Fernández viene a Mendoza a inaugurar obras como si la relación entre el Presidente y ésta Provincia estuviese en su mejor momento y no reinara una manifiesta falta de empatía entre muchos mendocinos y el mandatario. Aquí, la presencia del Presidente incomoda incluso al PJ de la Provincia, en manos de dirigentes kirchneristas que cuestionan a Alberto.

Sin embargo, estos son los momentos en que la institucionalidad de Mendoza debe ponerse a prueba. Hay que recibir al mandatario con respeto protocolar y demostrar que no se propicia el agravio tribunero ni esas defecciones como el escrache o cosas parecidas, Sí, en cambio, el civilizado intercambio de puntos de vista y de posiciones políticas disímiles.

Sabido es que para el jefe de la Casa Rosada, Mendoza es un "territorio hostil". Es decir, un lugar donde ni él ni Cristina tienen posibilidades de reconocimiento político masivo. Alberto Fernández ha quedado fijado como el presidente que volteó la construcción de la presa hidroeléctrica Portezuelo del Viento, sobre el río Grande, en Malargüe.

Portezuelo se iba construir con los fondos que la Nación nos viene pagando en concepto de resarcimiento por los años en que Mendoza fue perjudicada por los regímenes de promoción industrial en las provincias vecinas. La realización del dique fue acordada en 2006 entre el presidente Néstor Kirchner y el gobernador Julio Cobos cuando Alberto Fernández era jefe de Gabinete del santacruceño.

Es decir que el mandatario actual conoce muy bien qué alcances tiene -práctica y simbólicamente- el haber laudado en contra de Mendoza y en beneficio de una provincia peronista como La Pampa, que cuestiona la obra hídrica con argumentos de escasísima solidez.

También Alberto Fernández ha quedado como quien afectará a esta provincia vitivinícola -la principal en su rubro en el país- por su apoyo irrestricto al tratamiento de la ley de "alcohol cero" para los conductores, proyecto que ya tiene media sanción en el Congreso nacional, y que ahora el Presidente ha incluido en el listado de leyes a tratar en el período extraordinario de sesiones que se abrirá el 1° de febrero.

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Formas del castigo

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Alberto Fernández con el presidente chileno Gabriel Boric. El mandatario argentino nunca invitó a Rodolfo Suarez a sus visitas al vecino país.

Alberto Fernández con el presidente chileno Gabriel Boric. El mandatario argentino nunca invitó a Rodolfo Suarez a sus visitas al vecino país.

Alberto está asimismo en la mira por reiterar una serie de actitudes y decisiones que han desfavorecido a Mendoza, y que han sido interpretadas como formas de castigo debido a que aquí existe un gobierno de signo distinto al nacional y cuyo gobernador ha cuestionado públicamente decisiones del mandatario nacional. Ello le ha significado a Rodolfo Suarez tener que recibir desplantes, como el de no ser invitado por el Presidente en viajes oficiales a naciones como Chile cuyas conexiones históricas y culturales con Mendoza son de conocida magnitud.

Encima la visita presidencial -prevista para este miércoles 18 de enero- se da en el marco del pedido del juicio político a los miembros de la Corte Suprema de la Nación y tras la amenaza presidencial -luego abortada- de no cumplir el fallo de la Corte que ordenó reponer al Gobierno porteño los fondos de coparticipación que les habían birlado por orden de Cristina Kirchner. Esa embestida del Ejecutivo nacional contra otro poder del Estado registra un alto grado de desaprobación en la ciudadanía mendocina.

Otro asunto sobre el que Alberto Fernández ha vuelto a machacar de manera burda son las críticas a Maurico Macri y la consiguiente profundización de la grieta, algo que puede haber favorecido a Cristina y a Macri en algún momento, pero que ahora, dada su absoluta improductividad, los argentinos han empezado a denostar y a aborrecer. La ciudadanía quiere saber cómo van a bajar la inflación y generar empleos en la actividad privada.

El juego antagónico que celebraban Cristina y Macri ya no garpa. Sin embargo no lo creen así Alberto Fernández y personajes cada vez más descalificados, como el canciller y ex jefe de de Gabinete, Santiago Cafiero, cuya falta de tacto y de diplomacia se acentúa cada vez más.

Lejos de los poblados

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Uno de los lugares a los que asistirá Alberto Fernández será a la cárcel federal de Cacheuta.

Uno de los lugares a los que asistirá Alberto Fernández será a la cárcel federal de Cacheuta.

Los que le armaron la agenda de trabajo al Presidente en Mendoza no son pavos. Eligieron dos lugares alejados de los centros poblados. Una de las inauguraciones será en la planta depuradora de líquidos cloacales del Gran Mendoza, denominada El Paramillo, que está ubicada en una zona no poblada del departamento de Lavalle. Allí, con fondos nacionales, se han concretado obras de ampliación que permiten mejorar los trabajos de saneamiento ambiental.

El otro punto al que asistirá Alberto Fernández es la nueva cárcel federal ubicada en Campo Cacheuta, Luján de Cuyo, cerca del complejo penitenciario provincial de Almafuerte. En ese penal también se han realizado obras complementarias para completar la obra originalmente proyectada.

La sorpresiva visita presidencial ha puesto a parir a los peronistas de Mendoza. Ocurre que la figura de Alberto no es muy querida ni por los kirchneristas ni por la mayoría de los peronistas a secas, razón por la que están en un brete y la mayoría no sabe qué hacer.

La presidenta del partido Flor Destéfanis inició esta semana sus vacaciones como intendenta de Santa Rosa por lo que ya confirmó que no podrá estar presente. Los otros cinco intendentes justicialistas elucubraban por estas horas los pro y contras de estar junto a Alberto en esta visita. tan inesperada como distante.

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