Análisis y opinión

La ilusión del promedio: la verdadera inflación de julio fue de 1,7%

Todas las agencias de estadísticas del mundo se equivocan al medir la inflación porque utilizan la visión neoclásica/keynesiana para hacerlo

De la misma forma que ocurre con la tasa de interés (y su diferencia con la tasa natural/originaria de interés), con los salarios y el empleo (y su diferencia con los puestos de trabajo), con el PBI (y su diferencia con el Gross Output en una versión más pura que es la austríaca) y tantos otros indicadores neoclásicos/keynesianos, el famoso IPC también es incorrectamente medido en todo el mundo.

Cada mes, el anuncio del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC paraliza al país. La cifra oficial de julio de 2026 cerró en 2,1% mensual (33,8% interanual). Para el ciudadano de a pie, este número suele generar una reacción inmediata: rechazo e incredulidad. "A mí las cosas me aumentaron más", dicen unos; "Yo caminé y gasté menos", aseguran otros.

¿Quién tiene razón? La respuesta la tiene la ciencia económica, pero no la estadística tradicional de los gobiernos, sino la Escuela Austríaca de Economía.

Si analizamos la realidad de los bolsillos con un modelo metodológico puro basado en la acción humana, descubrimos que la inflación real para un consumidor inteligente en julio fue 1,7% mensual y 22 % interanual. Una brecha abismal de casi 12 puntos en el dato anual contra el Estado.

¿Por qué existe esta diferencia y por qué la metodología austríaca es la única correcta para entender tu economía?

El INDEC asume que todos los meses el consumidor compra la misma cantidad de kilos de carne.

El INDEC asume que todos los meses el consumidor compra la misma cantidad de kilos de carne.

El error de la canasta fija: el consumidor no es un robot

El INDEC (y todas las agencias de estadísticas del mundo) mide los precios utilizando una metodología estática. Diseña una "canasta fija" de bienes y asume que todos los meses los hogares compran exactamente los mismos kilos de carne, las mismas marcas de fideos y viajan la misma cantidad de veces.

Para los padres de la Escuela Austríaca, como Carl Menger y Ludwig von Mises, esto es un grave error conceptual. El valor es subjetivo y las personas actúan, es decir, manda la praxeología y la cataláctica del gran Mises.

Cuando por ejemplo el INDEC “argentino” registra que el rubro Recreación y Cultura saltó 5% en julio por las vacaciones de invierno, asume que el consumidor pagó ese aumento de forma sumisa y no hace arbitrajes. La realidad de la calle demuestra lo contrario: el individuo libre altera sus decisiones. Si el turismo se encarece, pospone el viaje, busca opciones locales o sustituye el cine por plataformas digitales compartidas. El consumidor austríaco le dobla el brazo a laestadística oficial porque deja de convalidar el precio de lista.

El "Efecto Barrani": el poder de la moneda física

Otro punto ciego del termómetro estatal es la rigidez de los medios de pago. El IPC oficial releva el precio de góndola. Sin embargo, en la Argentina real (como en cualquier país, insisto, no es un problema específico del INDEC), el método de intercambio define el precio final.

Tomemos el rubro Prendas de vestir y calzado. En julio, el INDEC detectó una deflación estacional del -1,3%. Pero cualquier ciudadano que caminó con pesos billete en la mano consiguió descuentos por pago en efectivo en liquidaciones de temporada que llevaron la baja real a -2,5%.

Lo mismo ocurre en el sentido inverso con la tecnología: el uso estratégico de billeteras virtuales, reintegros con códigos QR y promociones bancarias (como el 2x1 o los topes de devolución en carnicerías) actúan como un amortiguador que el INDEC no llega a computar a tiempo.

El peso en el circuito informal o digital optimizado tiene un poder adquisitivo superior al peso teórico que mide el Estado.

Otro tanto ocurre hoy con los servicios públicos como la energía, el gas, el agua, celulares, etcétera (devoluciones de las billeteras) y los combustibles (devoluciones o cargar en otros horarios).

Existen infinidad de promociones que permiten bajar el precio final que se paga. Esto la Escuela Austríaca lo toma muy en cuenta al medir.

La comida no espera, pero se gestiona

Donde el modelo austríaco demuestra su honestidad intelectual es en los bienes de primera necesidad. En julio, el INDEC midió que, Alimentos y bebidas no alcohólicas subió 2,0%. En nuestro IPC Austríaco Puro, el rubro se ubicó en 1,6%.

¿Por qué no dio más bajo? Porque los alimentos tienen una demanda inelástica: no podemos dejar de comer. Por más que el consumidor use todas las tarjetas y promociones posibles, los límites físicos de los topes de reintegro y los costos reales de los comerciantes en invierno imponen un piso. Los austríacos no dibujamos los números; entendemos que la escasez y los costos de reposición mandan en el mercado.

¿Por qué no baja más rápido? Es tema para otra nota, pero como adelanto: el sistema fraccionario de encajes de las cuentas a la vista + plazos fijos de 90 días o menos, generan emisión secundaria de dinero en un contexto de demanda de dinero que sube de manera muy lenta, y ante la más mínima duda (por ejemplo que una encuesta muestre al “pasado” ganando las elecciones, o algún gobernador del “pasado” diciendo que si ganan expropian todo), comienza a bajar nuevamente.

Conclusión: la inflación es individual

La inflación no es un promedio general que baja del cielo. La inflación es un fenómeno monetario que impacta de forma desigual en cada individuo según su capacidad de reaccionar, sustituir y comerciar.

El IPC del INDEC es una herramienta útil para que el Estado indexe contratos rígidos o deuda pública. Pero si queremos saber cuánto rinde el dinero en la vida real, el IPC Austríaco-Optimizado-Puro (IPCAOP que elaboramos en nuestro grupo consultor) es el único termómetro fiel. Demuestra que, el principio de imputación de Menger, la libertad de elección y la viveza del consumidor son el mejor escudo de defensa posible y corresponde medirlo correctamente.

En pocas palabras

  • Inflación real: la verdadera inflación de julio fue de 1,7% mensual y 22% interanual, según la Escuela Austríaca.
  • Metodología: el INDEC mide la inflación con una canasta fija, ignorando la adaptación y el arbitraje del consumidor.
  • Poder adquisitivo: el método de pago y las promociones impactan el precio final, haciendo que la inflación sea un fenómeno individual.
Resumen generado por Thinkindot AI

Temas relacionados: