Análisis y opinión

La "encantadora" plasticidad de la política y cómo vivir con eso

Para no romperse, la política está obligada a moldearse según soplen los vientos. Eso sí, nunca estará de más una cuota de decoro. La maleabilidad de la política es proverbial

En política (de cualquier color), los razonamientos y argumentaciones se sacan del ropero según las conveniencias de temporada. Si ayer el oficialismo decía que no había que anticiparse a lanzar candidaturas para no afectar la gestión, mañana podrá afirmar exactamente lo contrario.

La maleabilidad de la política es proverbial. Si en la reciente votación legislativa al Gobierno de Mendoza le convenía pegarse a los comicios nacionales, en la próxima contienda, cuando se renueve al gobernador, seguramente querrá elecciones separadas porque ahí -afirman- los intereses provinciales serán una cosa y los nacionales, otra. Para no romperse, la política está obligada a moldearse según soplen los vientos. Eso sí, nunca estará de más una cuota de decoro.

Lo "natural" es que uno tienda a criticar a los políticos utilizando la misma bolsa para ubicar a pecadores y a justos, pero, obvio, no es lo mismo atrás que en ancas. La realidad, que tiene un costado sotreta, pone a prueba a los políticos para que muestren su capacidad de sobrevivencia.

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En octubre pasado, la Provincia fue junto a la Nación para renovar las bancas en Diputados y en los concejos deliberantes. Solo 6 municipios optaron por dividirse e irán a las urnas el próximo 22 de febrero.

En octubre pasado, la Provincia fue junto a la Nación para renovar las bancas en Diputados y en los concejos deliberantes. Solo 6 municipios optaron por dividirse e irán a las urnas el próximo 22 de febrero.

El político chanta suele "denunciarse" a sí mismo con su alharaca chillona. Aquellos que poseen más preparación y decencia no necesitan tanto de esos artificios, aunque, hay que decirlo, el político requiere, aún los buenos, de una cuota de actuación.

Jodidos tiempos

En estos tiempos de políticos "depredadores" (adjetivo que los politólogos han dado a los dirigentes desorbitados tipo Trump o Milei) todos hemos tenido que replantearnos un largo listado de asuntos políticos. ¿No se encuentra usted, lector, desorientado y sin saber qué micro hay que tomar para poder entender esto? La democracia republicana ha sido puesta en duda por una derecha extrema que parece haber declarado la guerra a los límites constitucionales.

Alguna reminiscencia de eso, pero planteada con modos más formales "porque, chicos, no estamos en La Matanza", es lo que hacía Cristina Kirchner, por izquierda (bolivariana), cuando planteaba cuestionamientos a la división de poderes surgida de la Revolución Francesa. Ella quería un Ejecutivo con más poder y menos sujeciones. Una Venezuela perfumada de Chanel.

¿Qué va a salir de todo eso en Mendoza? Somos una provincia donde se desarrolla un singular -y en apariencia, necesario- experimento político basado en cómo convivir con Javier Milei sin salirse del marco republicano y desde un partido, la UCR, que como fuerza nacional tiene cero influencia, pero que sigue dando batalla desde varias provincias.

Los mendocinos, tanto en 2023 como en 2025, votaron mayoritariamente a Milei en el orden nacional y a los radicales en el orden provincial. No es una lógica chiflada. Grosso modo, parece decirnos que Milei puede llegar a ordenar parte del desastre económico-financiero y los excesos de estatismo que dejó el kirchnerismo, aunque para no estrellarse (y estrellarnos), el libertario necesita contrapesos republicanos.

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Los mendocinos, tanto en 2023 como en 2025, votaron mayoritariamente a Milei en el orden nacional y a los radicales en el orden provincial.

Los mendocinos, tanto en 2023 como en 2025, votaron mayoritariamente a Milei en el orden nacional y a los radicales en el orden provincial.

Parejas abiertas

Aunque de manera diferenciada, los gobiernos de provincias parecen estar cumpliendo esa función de equilibristas. Algunos, en particular los gobiernos peronistas del norte, han acudido a un rudo y frontal toma y daca. Otros, los del centro geográfico nacional, se destacan por ser "movilizadores" debido al peso de sus clases medias, que aportan cuestionamiento, pero también cierta moderación política.

En ese rubro, Mendoza se destaca por haber sido, primero, un acompañante crítico del mileísmo y, luego, por haber sellado una sociedad electoral, una especie de "pareja abierta" política, o si quiere, de novios activos pero sin convivencia diaria. Y las provincias del Sur, con Neuquén y Chubut como adalides, han demostrado que donde hay recursos naturales en explotación hay más posibilidad de plantarse políticamente con fuerza ante el poder central.

Lo de las provincias ante Milei es un típico caso de ductilidad política, o si usted quiere de calculada flexibilidad. Creen que hay que sobrevivir ajustándose a los cambios. Modelarse sin romperse. Pero fíjese, lector, que el poderoso Milei, a quien le gusta decir que está reescribiendo la teoría económica mundial, también ha tenido que ir cediendo a lo que él definía como cosas "asquerosas" de la "casta", como pactar, negociar, debatir.

Este "año puente" entre la elección de 2025 y la que vendrá en 2027 seguramente será menos arduo para plantear el tire y afloje entre provincias y la Rosada. En 2027 Milei irá por la reelección presidencial, en tanto que los oficialismos provinciales (cordobesismo, radicales, peronistas no kirchneristas y hasta algún resabio del PRO) pelearán para no perder esa condición, por lo cual los ánimos estarán más caldeados y las uñas más afiladas.

Este es un año para que la Nación y las Provincias exhiban mucho más la virtud del zorro (la astucia) que la fuerza y el rugir del león. Los discursos épicos y supuestamente fundacionales hay que dejarlos reposar. O para Davos del año que viene. En la versión de este 2026 de dicho encuentro de líderes mundiales, Milei anunció, urbi et orbi, que "Maquiavelo ha muerto". Maquiavelo, para él, es la representación del "maligno" en la politiquería de la casta.

Imaginemos, entonces, al propio Javier Milei y a Alfredo Cornejo en 2027 armando, cada uno por su lado, la estrategia para las elecciones presidenciales y de gobernador. Pensemos a ambos desprovistos de toda la ingeniería política (años y años de ciencia política) que -desde Maquiavelo para acá- no sólo les sirvió a ellos para llegar donde están, sino que, además, permitió el crecimiento de los mercados desde hace 500 años. Visualizar ese escenario antipolítico da "cosa", ¿no?

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