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El Indio Solari, un atrevido contra los atrevimientos

El líder ricotero dice que "el que le chupa las medias al poder no puede ser un artista". Estamos de acuerdo. Sin embargo su conocida militancia política hace que se contradiga de manera notoria

"Desconfiar de la ciencia rusa es realmente un atrevimiento", dice el Indio Solari, un artista que ha hecho del atrevimiento su marca de fábrica, algo que es usual en cualquier artista que se precie de tal.

En realidad las prevenciones que han expresado muchas personas sobre la vacuna Sputnik V, y que han molestado al líder ricotero, no parecen tener que ver con los científicos rusos sino con el régimen autocrático imperante en ese país.

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Lo que que genera dudas son los antecedentes autoritarios de Vladimir Putin y "el relato" político sobre esa vacuna. Una épica similar con la vacuna quiso hacer en Estados Unidos Donald Trump pero no le salió porque en ese país, pese a todos los piojos que le podamos encontrar, funcionan los contrapoderes, en particular el del periodismo.

En la Rusia de Putin se persigue a la oposición política con métodos violentos. Alexey Navalny, uno de los principales críticos del Presidente fue envenenado durante la pandemia y sólo el inmediato auxilio de países de la Unión Europea logró salvarle la vida al ser trasladado a un hospital de Alemania.

En Moscú las integrantes de la banda femenina de rock Pussy Riot fueron detenidas, juzgadas de manera exprés y mandadas a prisión por cantar canciones que cuestionaban a Putin y por haber grabado un video en una iglesia.Y el propio Putin acaba de propiciar, por ejemplo, una norma por la que él se otorga una autoamnistía de por vida para que la justicia no pueda molestarlo en el futuro.

Revuelo y marca

Sabido es que Carlos El Indio Solari (71) no es un particular, sino un ídolo que ha dejado marca en la cultura musical argentina, pero que además tiene el don de generar revuelo con sus opiniones políticas a favor del kirchnerismo. Está en todo su derecho a adscribir a la idea política que quiera, pero a veces esa militancia hace que se contradiga de manera fulera.

Solari acaba de decir, por ejemplo, que "el que le chupa las medias al poder no puede ser un artista". Totalmente de acuerdo. También ha afirmado que "me jode cuando hablan de que yo tengo dinero. Sí, tengo dinero. Porque un artista independiente puede así resistir los embates del poder".

Ni con Néstor, ni con Cristina, ni con el actual gobierno nacional el ricotero hizo atisbos de resistencia al poder político. Con Macri, sí. Ahí hizo de artista independiente. Hoy afirma, siguiendo el libreto oficial, que "si la pandemia nos hubiera tocado con Macri, hoy estaríamos todos muertos".

Las vidas pensantes

En una larga entrevista radial de dos horas que le concedió a Marcelo Figueras, ese escritor del palo que es recordado por haber hecho de presentador del libro de Cristina en todo el país durante la última campaña electoral, Solari no se privó de las más transitadas chicanas al medio pelo indicando que "al tipo de clase media no le gusta viajar en el mismo chárter que la morocha. Ese tipo sólo piensa en viajar a Punta del Este, no tiene una vida pensante como la tuya o la mía que nos dedicamos a eso y nada más".

¡Qué memoria más corta! ¿No se acuerda nuestro rockstar cuando llegaba en rumbosos jets privados a sus multitudinarios shows en el país, entre ellos a Mendozadonde fue recibido en el sector militar de la Cuarta Brigada Aérea? En ninguno de esos vuelos se lo vio con "la morocha".

¿No es acaso escupir para arriba que Solari quiera diferenciarse de la clase media (de la que forma parte en el escalón medio-alto) diciendo que, como Figueras, ellos tienen "una vida pensante"?

Solo mentes prejuiciosas pueden caer en el error de no querer reconocer que buena parte de las mejores mentes pensantes de la Argentina (investigadores, científicos, artistas, innovadores, líderes cívicos y solidarios, entre otros) han salido de la clase media a la que tanto bombardean los esclarecidos.

Y no debería ser tan difícil admitir que de la clase media sale la mayor parte de la recaudación de los impuestos con los que se mueve el Estado para mantener hospitales, seguridad, justicia, política social, e incluso para solventar guarramente algunas militancias.

"El mejor testigo se puede contradecir", dice una de las canciones de este artista que dio los shows más multitudinarios que se recuerden en la Argentina, casi siempre en comunas peronistas. "Son las que le hacían precio", suelen decir, hirientes, los jodidos que nunca faltan.