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De Yrigoyen a Sol Pérez y de Robertito Funes a Ginés

Están cansando los famosos que se ufanan de "cumplir ciclos", como Robertito Funes, y las modelos que sueñan con entrar en política. Todo puede ocurrir

1. El analista político y encuestador Sergio Berensztein advirtió que en la Argentina hay una tendencia a idealizar los procesos históricos. Pasa, dijo, con la etapa liberal de 1860 a 1915, pero también con el posterior Yrigoyenismo. Recordó, por ejemplo, que durante la primera presidencia de Hipólito Yrigoyen (1916-1922) 10 de las entonces 14 provincias argentinas estuvieron intervenidas por el gobierno nacional. "La vocación hegemónica de los presidentes" argentinos" es un ingrediente que nos acompaña desde hace mucho tiempo.

2. En una reciente entrevista del diario La Nación, Sol Pérez fue presentada con los siguientes antecedentes: "conductora, presentadora, periodista y estudiante de abogacía". Ajá. ¿Periodista? Mirá vos. Tomo nota. Como a la Canosa o como a la modelo y legisladora Amalia Granata, a Sol Pérez le gustaría participar en política. Ella aclara que no es por "los beneficios económicos que ello conlleva". ¡Bah! ¿y por qué entonces? Agárrese: es porque a ella se le pone "la piel de gallina lo que le estamos dejando a las generaciones futuras".

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3. ¡Ah, qué tiempos aquellos en que Perón le decía "mi negrita" a Evita y todos entendían que era un gesto cariñoso. Lo rememoramos a raíz de que el periodista y escritor inglés John Carlin se ha quejado "del nuevo puritanismo en el Reino Unido" que ha calado hondo en el "lenguaje inclusivo". Carlin, cuyas crónicas navegan sabiamente entre el deporte y la política, acaba de anunciar que abandonó "Twitter y otras redes antisociales" y que eso "es una de las mejores decisiones que he tomado". Además ha cambiado su lugar de residencia. Cansado de la política inglesa, se fue a vivir a Barcelona. Afirma que está harto de los excesos de la corrección política que predomina en diversos ámbitos de la vida cotidiana inglesa. Con el verso del lenguaje inclusivo no se le puede decir "negrito querido" a nadie, explicó.

¡Carteeeero!

4. La nueva palabra que ha anidado en la política argentina es epístola. La están usando los analistas políticos para calificar a las famosas cartas al país con que nos sorprende Cristina Kirchner y que ella utiliza para felpear a medio mundo, pero en particular a los funcionarios que no funcionan y a los miembros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que no hacen lo que ella ordena en materia judicial. La acepción más conocida de este término son las epístolas o cartas que los apóstoles enviaban a las primeras comunidades cristianas. ¿La nueva gobernanza argentina será entonces a golpe de epístolas?

5.Si el ínclito Marcelo Tinelli es miembro de la rimbombante Mesa del Hambre (¿existe eso aún?) por qué no vamos a aceptar aquí que Paco Pérez integre el Consejo Económico y Social de Mendoza en calidad de ex gobernador. Mal que nos pese, Paco fue elegido en su momento por el pueblo. Que después este señor no haya estado a la altura de las circunstancias (¿a qué altura concreta aparecen las circunstancias?) eso son dos mangos aparte. Pérez dice que va a aportar toda su experiencia del ámbito privado y público y que eso no tiene nada que ver con ocupar cargos nacionales o provinciales. Chupate esa mandarina.

6. Lo dijo Luis Novaresio. "El enojo de Cristina Kirchner no es contra lo que está mal en la Justicia. Sino apenas de lo que allí emana en su contra". Lo dijo Jorge Fernández Díaz: "Cristina no sólo convalidó todas las embestidas internas contra Alberto, sino que le realizó en público durísimos gestos de disgusto, desplante, y desautorización".

¡Basta para él!

7. En Uruguay al primer mandatario no se le dice Presidente de la Nación sino Presidente de la República. Lo recordó Pablo Cohen en Perfil. Una nación -marcan los diccionarios- es un conjunto de personas que comparten vínculos históricos, culturales, religiosos, y que tienen conciencia de pertenecer a un mismo pueblo o comunidad, y que generalmente hablan el mismo idioma y comparten un territorio. La república avanza sobre ese concepto y lo complementa al establecer la división de poderes como norma fundamental y la temporalidad de los cargos públicos electivos. No es, como se ve, una nimiedad,

8. "Siento que cumplí un ciclo. Basta para mi", declaró al país el mendocino Robertito Funes Ugarte, con respecto a su salida de Sobredosis de TV por C5N. La gente de la TV que "cumple ciclos" nos está cansando. "Yo lo que quiero es conducir un noticiero diario". Ah, bueeeeno, Robertito. Mientras tanto, el periodista preferido de Cristina Kirchner, aguarda ofertas. Dicen que se postula para la segunda temporada de MasterChef Celebrity como participante.

9. No ganamos para sustos. El ministro Ginés González García y Vladimir Putin se pelean para llenarnos de disgustos. Ahora resulta que la vacuna rusa que -dicen- llegará al país antes de Navidad, no está aún aprobada por los organismos científicos para los mayores de 60 años. ¿Por que no se dijo de entrada? La verdad es que la falta de precisiones de nuestro ministro de Salud en el tema del coronavirus ya se han convertido en un clásico. Las contradicciones del funcionario hacen embarullar al Presidente que termina pagando el pato. Con ministros como Ginés y Felipe Solá, ¿quién necesita enemigos? La muletilla de "cumplí un ciclo" no vendría mal en boca de Ginés.

10. Ratificado. Lo que más produce la Argentina son pobres. Durante el último año de Macri y el primero de Alberto la pobreza subió 10% en la Argentina. Es el fruto de una economía estancada durante la última década. ¿Qué crece? El trabajo en negro. Casi la mitad de la población laboral está en esa situación. Y el piqueterismo, que lleva 25 años de crecimiento. Carlos Pagni afirma, no sin razón, que la política argentina está capturada por el pobrismo.