Análisis y opinión

De una frase estremecedora a otra desafortunada

Dos noticias, una policial y otra política, nos han hecho pegar un lógico respingo porque ambas tienen que ver con el futuro de los niños

Hay noticias que están llamadas a perturbar. En estos últimos días hubo dos que inquietaron de manera particular. Una, de corte policial, fue la de un femicidio seguido de suicidio en una casa de Guaymallén. La otra, de tipo político, fue protagonizada por un legislador libertario porteño, muy relacionado con Javier Milei.

Las dos noticias poseen aristas desconcertantes que movilizan sentimientos profundos. Y las dos tienen como protagonistas involuntarios a niños.

La noticia local fue el femicidio de la deportista e influencer Florencia Guiñazú, de 30 años, madre de un varón de 7 años y de una niña de 5, seguido del suicidio de quien la mató, Ignacio Noto, de 32, su novio, del cual se estaba separando, y quien no tenía relación filial con los pequeños.

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Florencia Guiñazú (30), madre de dos pequeños, otra víctima de femicidio en Mendoza.

Florencia Guiñazú (30), madre de dos pequeños, otra víctima de femicidio en Mendoza.

Una frase, estremecedora, escrita en un papel y pegada en la ventana del hogar de Florencia en un barrio de clase media de Guaymallén, fue la que marcó la diferencia de este caso con otros similares.

Decía "Llamen a la policía, los chicos están solos". La advertencia parece burilada por un avezado escritor de relatos policiales ducho en generar misterio y tensión.

El aviso de quien escribió ese cartel -a la postre, asesino y suicida- preanunciaba de manera inusual que allí había ocurrido algo terrible. Por algo el cartel produjo una inquietud tan poderosa en los vecinos que fueron los primeros en leerla. Y por algo este drama tuvo tanto impacto en la prensa local y nacional. Muchos respiraron cuando se tomó conocimiento de que los dos niños estaban vivos.

El varón había estado durmiendo en su habitación cuando, de madrugada, se desató la tragedia y al parecer no escuchó nada. Al despertarse en la mañana fue al dormitorio de su madre pero lo halló cerrado con llave por dentro, y se puso a jugar con la Playstation hasta que decidió contarle a un vecino que su mamá no contestaba. La niña no había pasado la noche en su casa sino que estaba en lo de su abuela materna.

Cuando la noticia explotó en los medios, y tras empaparse de que la frase había sido escrita por un femicida presto a suicidarse, muchos no pudieron entender por qué -dentro de ese acto de locura- el asesino había tenido tiempo de escribir un llamado de atención para que la Policía se ocupase de los niños.

¿Por qué el femicida puso empeño en que alguien se ocupara de los niños? ¿Hizo ese cartel antes de matar a su novia porque era algo premeditado o lo armó luego de cometer el crimen? ¿Fue quizás una forma de redimirse ante la atrocidad cometida? Nadie lo sabe. Lo que es seguro es que ese "llamen a la Policía, los chicos están solos" diferenciará a este crimen de otros espantos entre seres humanos.

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El hijo de 7 años de Florencia fue quien alertó a los vecinos que su mamá no respondía a los llamados cuando golpió la puerta de su dormitorio.

El hijo de 7 años de Florencia fue quien alertó a los vecinos que su mamá no respondía a los llamados cuando golpió la puerta de su dormitorio.

De prócer a ignorante

El otro hecho chirriante tuvo como protagonista al diputado libertario Alberto "Bertie" Benegas Lynch, hijo de ese otro Alberto Benegas Lynch que el presidente Javier Milei considera "un prócer del liberalismo argentino" y algunas de cuyas ideas eran recitadas en los discursos de la última campaña presidencial.

El citado "Bertie" ha dicho: "No creo en la obligatoriedad de la educación". Considera a esa obligatoriedad como "una injerencia del Estado sobre las familias", que son, afirma, las que deben decidir si sus hijos estudian o no. "La responsabilidad de la educación debe ser de los padres y no del Estado", sumó.

"Bertie" dijo en unas declaraciones radiales que "muchas veces puede pasar en la estancia, sobre todo en la Argentina, que no te podés dar el lujo de mandar a tu hijo al colegio porque lo necesitás para que te ayude".

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El diputado libertario Alberto

El diputado libertario Alberto "Bertie" Benegas Lynch, hijo de Alberto Benegas Lynch, a quien Javier Milei considera "un prócer del liberalismo argentino".

Para este integrante del Congreso nacional, "libertad es que si no querés mandar a tu hijo al colegio porque lo necesitás en el taller, puedas hacerlo". Por supuesto, tal opinión produjo una hecatombe en la administración de MIlei.

El vocero presidencial Manuel Adorni y la ministra Sandra Pettovello (Capital Humano) debieron salir a aclarar que el Ejecutivo no compartía tales opiniones. Y luego lo hizo, a su modo, el propio mandatario nacional.

Como la ola se expandía el Presidente dijo lo siguiente: "Los liberales no somos manada, cada cual tiene su opinión. Es una frase absolutamente desafortunada, que fue sacada de contexto por una periodista (agregado nuestro: Romina Manguel) que vive hablando pestes".

"Esa periodista -añadió- lo que quiere es destruir el espacio", refiriéndose a La Libertad Avanza. Milei dijo que "fue un error de Bertie haber ido" (a ese programa de radio). "Acá hay que entender que los periodistas juegan para destruir. No hay que darles notas a esos periodistas, no les interesa pensar. Les interesa obtener una frase con la que puedan hacer daño", afirmó.

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La vicegobernadora Hebe Casado fue una de las que salió a repudiar los dichos del libertario sobre la educación.

La vicegobernadora Hebe Casado fue una de las que salió a repudiar los dichos del libertario sobre la educación.

Entre 1840 y 1850 (hace 180 años) Domingo Faustino Sarmiento escribía cosas como éstas:

1. "La instrucción pública (...) es una institución puramente moderna, nacida de las disensiones del cristianismo y convertida en derecho por el espíritu democrático de la asociación actual. Hasta ahora (...) había educación para las clases gobernantes, para el sacerdocio, para la aristocracia; pero el pueblo, la plebe, no formaba parte activa de las naciones".

2. "Por un convencimiento tácito en unos países, por una declaración explícita y terminante en otros, la educación pública ha quedado constituída en derecho de los gobernados, obligación del Gobierno y necesidad absoluta de la sociedad, remediando directamente la autoridad a la negligencia de los padres, forzándolos a educar a sus hijos, o proveyendo de medios (...) a los que se encuentran imposibilitados de educar a sus hijos".

Ante la tragedia familiar de Guaymallén, donde un asesino advierte que "los chicos están solos", como en la opinión de "Bertie" Benegas Lynch acerca de que el Estado no se puede inmiscuir en la instrucción pública, pegamos un lógico respingo porque de lo que se habla en ambos casos es del futuro de los niños.