La apertura de datos por parte del Estado amplía el acceso a la información y fortalece la confianza en las instituciones públicas. En la actualidad, los datos han dejado de ser solamente un insumo técnico para convertirse en una herramienta estratégica a la hora de tomar decisiones.
Esto se vuelve particularmente relevante en un contexto donde el capital, el talento y las inversiones evalúan dónde radicarse; contar con información clara, accesible y confiable puede marcar la diferencia en las ciudades a la hora de atraer oportunidades de inversión y dinamizar el clima de negocios local.
Cuando hablamos de clima de negocios nos referimos al conjunto de condiciones que inciden en la vida de una empresa. Regulaciones, tiempos de trámite, calidad de los servicios públicos, carga tributaria, infraestructura, acceso a talento y estabilidad fiscal son factores que influyen directamente en las decisiones de inversión. Producir datos que permitan medir estas dimensiones se vuelve una decisión estratégica para cualquier gobierno que busque ser más eficiente y atractivo para las inversiones.
¿Por qué los datos son relevantes para el clima de negocios? Lo que no se mide no se puede mejorar. Medir la cantidad de interacciones necesarias para habilitar un comercio o los días promedio que demora un permiso de obra visibiliza costos ocultos, permitiendo impulsar procesos de simplificación y mejoras en materia regulatoria, habilitando condiciones para el impulso del desarrollo local.
En este sentido, los datos se vuelven un insumo clave para mejorar la eficiencia gubernamental. La incorporación de tecnologías a la gestión pública necesita de métricas que evalúen tiempos reales, niveles de uso y tasas de resolución para potenciar el impacto de su implementación. La medición de este impacto permite comprobar si la tecnología está eficientizando los procesos gubernamentales y facilitando la interacción entre el Estado y la ciudadanía.
Además, un Estado que publica sus datos es más confiable. La apertura de datos reduce las asimetrías de información y los riesgos de discrecionalidad, promoviendo condiciones equitativas para competir e invertir. Permite a las empresas y al gobierno tomar decisiones informadas, planificar inversiones, diseñar estrategias y evaluar el impacto de las políticas públicas.
Existe información que es estratégica para el clima de negocios local: la información fiscal. Para una empresa, cualquiera sea su tamaño, la carga tributaria debe traducirse en inversiones en el territorio donde opera, con un retorno en forma de bienes y servicios públicos de calidad. Este tipo de información es decisiva a la hora de elegir dónde hacer una inversión, abrir un comercio o radicar una empresa, por lo que su publicación permite tomar decisiones de manera informada y obliga a las administraciones públicas locales a trabajar en pos de ser más competitivas para generar un entorno atractivo para las inversiones.
Para contribuir a la producción y medición de las diferentes dimensiones que influyen en el clima de negocios, CIPPEC desarrolló un Manual de Buenas Prácticas y un conjunto de indicadores destinados a medir la eficiencia y transparencia de la gestión local. Construir un entorno propicio para hacer negocios se vuelve una política pública central para los municipios, permitiendo fortalecer su competitividad territorial, atrayendo nuevas oportunidades económicas y generando beneficios directos para la población.
Como demuestran múltiples experiencias de los gobiernos locales de Argentina, en muchos casos son las iniciativas e innovaciones propias las que marcan la diferencia: atendiendo sus particularidades y con soluciones adaptadas al territorio, generan impactos concretos en la gestión cotidiana y en el vínculo con el sector privado.
En el marco del 7° Foro de Inversiones & Negocios Mendoza 2026 -en el panel “Clima de Negocios e Innovación en la Gestión Municipal”- se presentan los resultados de esta medición para el caso de la Ciudad de Mendoza, para intercambiar experiencias y con el objetivo de impulsar adaptaciones territoriales que permitan fortalecer el clima de negocios en diferentes contextos locales.
En este sentido, el fortalecimiento del clima de negocios a nivel local no sólo impulsa el desarrollo económico del municipio, sino que también actúa como catalizador del crecimiento provincial y regional. La apertura de datos, el intercambio de buenas prácticas y la colaboración entre gobiernos municipales permiten acelerar procesos de mejora y desplegar estrategias de desarrollo integrales y sostenibles en el tiempo.





