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Andrés Leoni, mendocino radicado en España, está de vuelta en su tierra para formar parte de un espectáculo con grandes referentes del genéro, el sábado en el Independencia.

Las dos orillas del arrabal

Por UNO

La primera vez que Andrés Leoni pisó el escenario del teatro Independencia tenía 14 años, y si bien hoy su nombre está muy enlazado al tango, en esa oportunidad cantó folclore y soñaba con presentarse en el Pre-Cosquín. Algo sucedió esa noche que le hizo sentir que ese era su lugar y que el folclore que esa vez cantó era el modo en que esa voz se expresaría.

Este sábado el círculo de ese deseo se cerrará cuando Andrés suba al escenario mayor de Mendoza, a partir de las 21.30, como parte de Somos Tango, junto con las bandas mendocinas Altertango, Araca Aires Urbanos y el bandoneonista Julio Coviello.

Aires españoles

La crisis económica hizo que los padres de Andrés Leoni perdieran su emprendimiento gastronómico -la conocida trattoria Mi Piace- y él decidió probar suerte en otro país.

"Volver al teatro Independencia me produce una alegría que me desborda, porque la primera vez que estuve allí canté folclore, invitado por Cacho Tirao, que iba a comer al restorán de mi papá. Después, la vida del emigrante me fue llevando por otros rumbos", cuenta Andrés, que hace años está radicado en Tenerife (Canarias, España).

"Cuando entré por primera vez a ese teatro enorme me impresionó y desde entonces se apoderó de mí un deseo de que en algún momento yo iba a cantar, pero la vida me puso muchos exámenes en esta decisión de seguir cantando y mi voz se calló para el folclore durante muchos años", recuerda quien también es clown -es voluntario en el hospital universitario de Tenerife- y, por herencia, cocinero.

-¿Qué pasó para que se diera esa transición del folclore al tango?

-Voy a emplear una frase de Horacio Salgán, que dice que "el tango cuando más se siente es a menos de cuatro centímetros o a más de 10.000 kilómetros". Para empezar eso y después los exámenes de la vida, momentos buenos y otros que parecen malos, pero con el tiempo te das cuenta de que todo te ha dejado una enseñanza y sin querer se hacen buenos. La ausencia de afectos y otros nuevos que van llegando... Creo que la vida hay que asumirla con arte.

-Intentaste también probar con la gastronomía...

-Con 26 años logré abrir mi propio restorán y me lo cerró una vecina nueve meses después, porque era abogada y no quería nada al lado de su casa, con lo que cuesta en el extranjero abrir un negocio. Me vi otra vez como cuando me fui, sin un mango, pero además con deudas contraídas. El día que cerraba injustamente mi restorán estrenaba un quinteto de cuerdas, Tango para Cinco, bajo la dirección musical de mi amigo Juan Carlos Baeza. Ellos estaban probando sonido con El día que me quieras y yo me puse a cantar en la cocina. Allí experimenté una catarsis, abrí la boca otra vez para cantar. Me desahogué. Fue como abrazar a mi mamá y llorar. Mi pecho se relajó y fue como sollozar. Yo no soy una persona violenta, pero a veces explotás y a mí el tango me ayuda, me alivia. Así fue como mi voz se transformó en tango.

-¿El folclore quedó relegado?

-No, volví también a cantar folclore. En el tango tengo un trío, Tangatos, con amigos y después un dúo que se llama Cuyum Pulli, que en lengua huarpe significa "tierra de desiertos" con el que hago folclore argentino.

Patio de tango

-Tu espectáculo tiene mucha teatralidad, a diferencia de otros del género. ¿Cómo nació este juego en escena?

-Tangatos empezó con la invitación de una directora de teatro amiga, que nos invitó a participar de un cabaret y nos metimos, de caraduras, a hacer un tanguito. Fue muy divertido y nos quedamos con esa inquietud de hacer algo que no fuera tan serio, tan formal y en 2009, en la Cumbre Mundial de Tango, decidimos abrir nuestro patio donde sucedían cosas, donde el público estaba más cerca. Empezamos a colgar ropa en sogas, como una invitación a entrar a ese patio de tango, buscando sus orígenes, porque yo me lo imaginaba como el patio de un conventillo, nostálgico, con personas de distintos países que terminaban su día de trabajo y se reunían allí.

-En Tenerife también tenés un festival de tango. ¿Desde el 2014 se ha hecho una actividad anual?

-Exactamente y lo propuse porque en la mayoría de los casos estos encuentros son para bailarines, pero el tango abarca muchas cosas. No es un festival a la medida de la gente del tango, sino para que el transeúnte que pasa por la puerta del teatro Leal de La Laguna (Tenerife) pueda conocer el género en todas sus formas: música, clases de baile, todo gratuito. Incluso hemos tenido una muestra fotográfica. Le propusimos a los fotógrafos que representaran el tango y sus trabajos se expusieron en las vidrieras de los comercios de las calles próximas al teatro. Es lindo ver a la gente con la bolsa de la compra entrar, por ejemplo, a una clase de tango.

-Siempre es en septiembre u octubre?

-Sí, se llama La Laguna descubriendo tangos y es una semana entre fines de setiembre y principios de octubre. La última edición pedí que me habilitaran una plaza para hacer una milonga en el cierre. Históricamente nunca se había hecho algo así en esta ciudad bellísima, declarada patrimonio histórico de la humanidad. Lo hicimos con todo el miedo de que no fuera nadie, pero fue un éxito. Hicimos choripanes, chimichurri criollo, convidamos vino de Mendoza, dulces típicos, para que la gente probara nuestros sabores. Para este año el desafío va a ser un concurso de tapas, donde los chefs tendrán que diseñar estos bocadillos, inspirándose en el tango.

Ida y vuelta

Altertango, una de las agrupaciones que este sábado 15 van a presentarse en el Independencia, ya estuvieron en Tenerife con Andrés Leoni y de allí surgió una alianza hecha en base a la música, la amistad y la tierra compartida.

"El año pasado fueron a hacer una gira por Europa y llegaron a Tenerife. Me convocaron como cantor y así los conocí. Pegamos una onda increíble desde el principio. Son los nuevos rumbos del género y para mí fue una sorpresa ese perfil rockero que no sabía que tenía y que no se me da nada mal (risas). Cuando terminamos me invitaron a Mendoza y desde ese momento empezamos a armar esto que culminó con Somos Tango", concluye entusiasmado.

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El espectáculo

-Altertango. Después de 16 años de trabajo ininterrumpido lanzó un EP de seis obras instrumentales del tango siglo XXI , Radiotango, con gran recepción por parte del público y la prensa de distintas partes del mundo .

-Araca aires urbanos. Se encuentra presentando en diferentes puntos del país su segundo disco, Ciudad tensión, con gran aceptación del público y premiado como "Mejor disco grupal del año 2016" por los premios Escenario.

-Julio Coviello. Bandoneonista, arreglador, compositor y docente porteño. Se presenta nuevamente en Mendoza con obras para bandoneón solo y en compañía de músicos mendocinos.

-Invitados. Pocho Sosa, Pablo Budini, Daniel Martínez, Varón Álvarez, Javier Ledda y Diego Ferreira también serán de la partida, entre otros artistas.

Somos tango

Cuándo: sábado 15/4, a las 21.30

Dónde: Teatro Independencia (Chile y Espejo, Mendoza)

Entradas: $150

Invita Radio Nihuil

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