Musica Miércoles, 9 de noviembre de 2016

Francia le rinde tributo al músico Lalo Schifrin

El pianista y compositor argentino, autor de la melodía de Misión imposible, esta semana recibirá la insignia de Comendador de las Artes y las Letras de manos de Audrey Azoulay, ministra de Cultura del país galo.

"Va a ser un flashback", contó el argentino Lalo Schifrin, padre de la música de Misión imposible, homenajeado durante toda esta semana en Francia, donde vivió cuatro años en los '50.

Sol sol - si do sol - sol - fa fa#sol - sol: esas 10 notas con las que empiezan la música de la serie Misión imposible, tocadas a un atrevido compás de 5/4, volvieron mundialmente famoso a Schifrin, que hoy tiene 84 años.

Esta semana, el pianista y compositor que firmó numerosas músicas de películas para Hollywood viajará a Francia, donde el sábado recibirá la insignia de Comendador de las Artes y las Letras de manos de la ministra de Cultura, Audrey Azoulay.

Francia le dedica además una retrospectiva en la Cinémathèque Française en París y un homenaje en el Festival de Cine y Música de Cine en La Baule (oeste).

"Quiero ir a París, no sé si merezco esto, pero voy a ir a recibirlo. Es un gran honor y quiero recibirlo con gusto", declaró en francés, desde Beverly Hills, donde se instaló en los años '60.

Raíces argentinas

Este músico nacido en 1932 en Buenos Aires aprecia mucho París, ciudad en la que vivió cuatro años entre 1952 y 1956, estudiando en el Conservatorio de día y recorriendo los clubes de jazz por las noches.

"Antes de ir a Francia estudié en un instituto donde la cultura francesa era muy importante", cuenta Schifrin, cuyo padre era concertino en la Orquesta Sinfónica de Buenos Aires. "La cultura francesa siempre me fascinó cuando era niño, mi libro preferido era Los tres mosqueteros.

"Así que cuando llegue ahí, visité el Louvre, Notre-Dame, era increíble para mí", dice el compositor.

A su regreso a la capital argentina, Schifrin formó un grupo de jazz. El trompetista Dizzy Gillespie, de gira en Buenos Aires, se enamoró de su música. "Cuando Dizzy me dijo ¿quieres venir a Estados Unidos?, ¡no lo podía creer!".

A partir de entonces, todo ocurre como en un sueño: se convirtió en el pianista de Dizzy, y luego en uno de los jóvenes compositores de música de cine para la MGM, donde llevó a cabo una síntesis de sus diversas influencias.

Jazz y sinfonía

"No sé si fue una revolución, pero la generación de compositores de la que formaba parte, Jerry Goldsmith o John Williams, se negó a seguir con la vieja tradición de Hollywood", recuerda.

Tras el éxito de Misión imposible, emitida por primera vez hace 50 años, Schifrin compuso numerosas músicas para películas de acción y espionaje: Harry el sucio, Bullit, La leyenda del indomable, Operación Dragón...

Sus composiciones integran elementos de la música sinfónica y del jazz, así como sonidos electrónicos, acústicos y ritmos latinos. También suelen mezclar instrumentos antiguos y contemporáneos: una flauta traversa con teclados, violines con un bajo eléctrico...

"Sus ambientes estresantes, chirriantes, son únicos", considera el músico francés Médéric Collignon, que retoma varias composiciones de Schifrin en su último disco, Moovies.

El argentino, un gran amante de la ópera, recuerda que le interesaba mucho "el contrapunto audiovisual". "La ópera es la película antes de la película: hay acción, guión, música".

También posee un gran conocimiento de las músicas populares del mundo. "Esto me permitió hacer la música de Operación Dragón, para la que utilicé colores y características de la música de China", explica.

Para él, "no hay diferencia entre el jazz, Carmen de Bizet, la música brasileña o el canto eclesiástico". De hecho, publicó una serie de discos titulada Jazz meets the symphony.

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