Musica Viernes, 22 de junio de 2018

El barbero de Sevilla en el Independencia: un clásico de la ópera bufa para deleitarse

A escena. La inmortal obra de Gioachino Rossini se presentará en el Independencia con cinco funciones, a partir del 29 de junio. Un paso más para que Mendoza se convierta en una plaza operística de relevancia nacional.

El año pasado los mendocinos recuperamos la ópera como espectáculo en el teatro mayor, el Independencia, luego de siete años que desde el Estado no se produjera una obra de este género.

La intención que entonces se manifestó era asegurar la continuidad de Mendoza como plaza operística, sobre todo teniendo en cuenta que son muy pocas las provincias que pueden, apuestan y gestionan lo necesario para llevar adelante este tipo de emprendimiento.

Esa intención se ha cristalizado, ya que por segundo año consecutivo el teatro Independencia volverá a tener su gala operística, en este caso con El barbero de Sevilla, de Gioachino Rossini, considerada la ópera bufa por excelencia y uno de los más grandes clásicos del género.

La obra estará protagonizada por cantantes líricos de Mendoza y Buenos Aires. Ellos son: Omar Carrión (Fígaro, Barbero), Luciano Miotto (don Bartolo, tutor de Rosina), Griselda López Zalba (Rosina, joven huérfana), Ricardo Mirabelli (conde de Almaviva, noble), Daryl Figueroa (Fiorello, criado de Almaviva), Alejo Laclau (don Basilio, profesor de música) y Gloria López (Berta, sirvienta de don Bartolo).

La interpretación de la partitura de esta obra universal estará a cargo de la Orquesta Filarmónica de Mendoza, bajo la batuta de Gustavo Fontana, como director musical invitado y puesta en escena de Federico Ortega Oliveras. Se sumará un ensamble de voces bajo la dirección de Mónica Pacheco y el pianista preparador será Julián Salcedo.

Compleja ejecución

Rossini es un desafío para músicos y cantantes líricos, por la complejidad de su partitura y porque requiere de un histrionismo particular al tratarse de una pieza cómica.

"Tocar Rossini es de lo más difícil que hay en el repertorio operístico, así que la orquesta está haciendo un trabajo muy interesante. Ya hemos tenido una primera semana de ensayos con todos los cantantes y coro, estamos trabajando prácticamente desde las 9 de la mañana hasta las 22. Es un trabajo muy intenso porque la ópera es muy intensa. Es una obra cómica y hacer reír siempre es más difícil que hacer llorar", refirió Gustavo Fontana, a cargo de la Orquesta Filarmónica. Y agregó: "Creo que hemos sentado las bases para que en Mendoza se haga ópera, porque hacerla es totalmente diferente a tocar un concierto de música sinfónica, por empezar por su duración: mientras un concierto de música sinfónica dura una hora, hora y media; una ópera no baja de tres horas. El compromiso físico exige el doble de trabajo por parte de los músicos", explicó.

Fontana también subrayó que al crecimiento profesional de la orquesta -este año por primera vez en su historia se presentó en el teatro Colón-, hay que sumar "la decisión política de las autoridades de Cultura de apoyar cada una de las iniciativas que he ido proponiendo, porque solos no podemos hacerlo. Hemos dejado la vara muy alta y es un campo muy propicio para el año que viene no hacer un título de ópera, sino al menos dos", comentó.

Por último, y en el afán de seguir apostando a que Mendoza se convierta en una fuerte plaza operística, hay algunos ámbitos que se pueden mejorar: "Lo que espero es que el medio musical lírico mendocino también crezca a la par del crecimiento de la orquesta. Por eso es muy importante la presencia de Verónica Cangemi, que está haciendo escuela con su Opera Studio. Es esencial que se apoye ese proceso para que sea una usina generadora de nuevos valores y que en el futuro todos los cantantes líricos, aun en los roles principales, sean figuras mendocinas, no por el hecho de ser mendocinos, sino porque se lo merezcan", concluyó Fontana.

Inversión millonaria

El secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, explicó que este año "tenemos casi los mismos costos que manejamos el año pasado. Entre la producción, cachets, impuestos, etcétera, el monto es de $1.785.000, es decir $100.000 más que el año pasado para La Traviata. Con las entradas tenemos un recupero aproximado de $1.500.000, es decir que en realidad nos cuesta $285.000 hacer esta ópera, que es nada teniendo en cuento los costos de producción de este género".

El año pasado para la puesta de La Traviata, el teatro Argentino de La Plata aportó los elementos escenográficos, pero para El barbero de Sevilla han ido un paso más adelante para conseguir que la obra sea lo "más mendocina" posible. "Estamos produciendo nosotros la escenografía. Tenemos mano de obra muy profesional y calificada en la provincia para desarrollarla, de acuerdo al concepto y abordaje de cada ópera", refirió el funcionario.

Gareca también destaca la excepcionalidad de que una provincia pueda producir ópera. Tucumán, Rosario o San Juan se han convertido en lugares de referencia, pero Mendoza quiere sumarse con su oferta anual a ese concierto nacional y cambiar una histórica relación de dependencia: "Siempre hay una mirada sobre Buenos Aires, sobre ir a pedir recursos, artistas y nosotros queremos generar contenidos propios desde las provincias. "Que no sea siempre ir y golpear la puerta del ministerio de Cultura de la Nación, sino ir y poder decirles que tenemos esto y ofrecerlo para los ámbitos que sean propicios", concluyó Gareca.

-Cinco días. Las presentaciones serán el 29 de junio; 1, 3, 5 y 7 de julio, siempre a las 21.30, en el teatro Independencia (Chile 1754, Mendoza capital).

-Entradas. Los valores son: platea y palcos, $500; tertulia, $400, y paraíso, $300.

-Venta. Las entradas pueden adquirirse desde ya, de martes a sábado de 18 a 21, en la boletería del teatro Independencia y en entradaweb.com.

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