Ante la crítica situación que vive Europa por las olas de inmigrantes que llegan desde Siria, la frontera de Hungría se ha convertido en uno de los puntos calientes donde los reporteros se congregan para captar la llegada masiva de inmigrantes así como lasdramáticas imágenes que se generan. Pero lo más tétrico es que, como si no fuera poco el sufrimiento de estas personas, los reporteros se conviertan en un peligro más que esquivar.Entre las porras y los golpes de la policía, los reporteros, fotógrafos y periodistas intentan captar el drama de los refugiados que corren para escapar de la policía húngara en la localidad de Roeszke, cercana a la frontera con Serbia, y evitar ser enviados a uno de los campos de refugiados, donde se hacinan centenares de personas.
El periodista Stephan Richter graba la huida desesperada de un padre con su hijo en brazos, como se escabulle de los agentes y corre cargando con sus pocas pertenencias en lo alto. Hasta que el pie de una reportera se cruza en su camino y le hace caer con el niño. Los seguidores de Twitter del autor del vídeo han estallado contra la reportera que luego no dudo en ponerse a darles patadas:
Y en otro vídeo se la ve pegando patadas a los refugiados:



