Oportunidad en Cahors. A un precio de 11.000 euros la hectárea, la tierra allí es tres veces más barata que en la Argentina

Viñedos en Francia, una opción para invertir

Por UNO

Con sus precios abordables, los viñedos de la región de Cahors, en el suroeste de Francia, ejercen una atracción irresistible entre los productores argentinos, que están haciendo allí un vino de alta gama.

"En la región de Burdeos ya no te puedes comprar nada, ni del lado del côtes-rôties, ni siquiera en el Loira. Sólo queda Cahors", resume el chileno Pedro Parra, un especialista de la bodega argentina Altos Las Hormigas, que llegó a esta zona de Francia a "producir un vino que no se puede hacer" en tierras sudamericanas.

Y es que en la zona de rocas calcáreas cercana a Cahors se encuentra el suelo idóneo capaz de aportar la frescura características de los grandes caldos.

Precisamente, "nosotros no tenemos piedra caliza", explica Pedro Parra, mientras deshace con sus dedos gruesos la capa de roca blanca desnuda.

"Aquí veo 2.000 cajas a U$S100 cada una", afirma el chileno señalando las laderas de la zona de Métairie Grande du Théron, en la localidad de Prayssac.

En lo alto de la empinada ladera, una zona de bosque acaba de ser despejada para crear un vino en colaboración con Altos Las Hormigas. En junio de 2013, su cofundador, Antonio Morescalchi, descubrió en Cahors un potencial fuera de lo común, y fundó una empresa a mitad y mitad con tres productores locales. Ahora, los viticultores de Cahors producen el vino bajo el consejo de Las Hormigas, y a su vez la firma argentina, fundada hace unos veinte años, lo comercializa. "Es una alianza en la que todos ganan", afirma

Jérémy Arnaud, director de márketing de la Unión Interprofesional de Vinos de Cahors (UIVC).

Los vinos de Cahors acusan un déficit de imagen a nivel internacional, pero salen así beneficiados por la amplia red de ventas desarrollada por el Malbec argentino.

"Los argentinos tienen el potencial de mostrar nuestro vino a mucha gente", se felicita Germain Croisille, del Château les Croisille, en Luzech, socio de Las Hormigas.

Dice que antes hacían un vino barato, de entre 1 y 1,30 euros el litro. Ahora, en cambio, venden botellas a por lo menos a U$S16.