El asalto final para liberar a un número todavía no determinado de rehenes en un café de Sidney, Australia, quedó registrado por las cámaras de distintos noticieros que cubrían el hecho.
El asalto final de la policía dio como resultado la muerte de tres personas, entre ellas el secuestrador que mantuvo cautivos a clientes y empleados del café durante más de 16 horas, un rehén y un policía.



