Juan Guaidó
El presidente de la Asamblea Nacional (AN, parlamento) dio su discurso en la plaza Alfredo Sadel, del barrio Las Mercedes, donde confluyeron las marchas de decenas de miles de personas que partieron de al menos cinco puntos de Caracas.
Las manifestaciones se reprodujeron en muchas localidades del país y también en el exterior, en Barcelona (con más de 2.000 personas, según afirmó la célebre pianista venezolana Gabriela Montero en Twitter), Londres, Miami, Bogotá y Buenos Aires, entre otras ciudades. Se replicó en Mendoza.
Mientras tanto, Maduro convocó "a los milicianos y milicianas" a que se incorporen como "soldados activos" de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), la policía militar que tiene rango de fuerza armada y que, junto a la Policía Nacional Bolivariana (PNB), fue la principal encargada de reprimir protestas durante su gobierno.
En el centro de Caracas, donde simpatizantes chavistas celebraron el vigésimo aniversario del primer día de Hugo Chávez como presidente de Venezuela, Maduro dijo que la GNB está incorporando entre 20.000 y 30.000 efectivos.
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Los partidarios de Maduro también se movilizaron para festejar 20 años de la Revolución Bolivariana.
Maduro, avaló una propuesta de la oficialista Asamblea Constituyente de adelantar de 2020 a este año las elecciones para renovar el Parlamento, de mayoría opositora.
La Constituyente evalúa llamar a "un adelanto de elecciones parlamentarias este mismo año (...) Yo estoy de acuerdo y me resteo (me comprometo) con esa decisión", dijo Maduro, en una tarima en el cierre de una marcha de sus seguidores en Caracas.
"La actitud de EE.UU. frente al conflicto es tan grave como el conflicto en sí mismo. Y no solo para Venezuela, para la región. Llama la atención el hecho de que la política hubiera manifestado su preocupación por Venezuela, y no hubiera hecho lo mismo, salvo excepciones, frente a las amenazas de intervención militar de Estados Unidos. La historia debería recordarnos qué riesgos ellas representan para la democracia y la soberanía popular. En particular, me llama la atención el silencio radical” "La actitud de EE.UU. frente al conflicto es tan grave como el conflicto en sí mismo. Y no solo para Venezuela, para la región. Llama la atención el hecho de que la política hubiera manifestado su preocupación por Venezuela, y no hubiera hecho lo mismo, salvo excepciones, frente a las amenazas de intervención militar de Estados Unidos. La historia debería recordarnos qué riesgos ellas representan para la democracia y la soberanía popular. En particular, me llama la atención el silencio radical”