Con sus togas blancas y sus mantos negros, dos monjas sacudieron esta semana la campaña de las elecciones municipales españolas mostrándose a favor de la independencia de Cataluña e incomodando a la nunciatura del Vaticano en ese país.Las beatas son sor Teresa Forcades, una benedictina fundadora de un pequeño partido anticapitalista e independentista, y sor Lucía Caram, una dominicana de Tucumán (Argentina), muy crítica con el gobierno conservador español y favorable a la secesión de Cataluña, donde vive desde hace 21 años.
Lejos de la discreción habitual de las monjas, tanto Forcades como Caram son estrellas mediáticas en la región: participan en conferencias, tertulias, entrevistas e, incluso, en el caso de la argentina, en un programa de cocina en la televisión.Este perfil incomoda a los representantes del Vaticano en ese país, la nunciatura apostólica en Madrid que, según el periódico La Vanguardia, les habría llamado la atención.



