Casi 70 mujeres de Etiopía lograron cumplir su sueño a pesar de haber nacido en familias extremadamente pobres y en un entorno hostil en donde predomina la desigualdad de género.

Una escuela para aprender a coser sueños

Por UNO

Entre 40 millones de mujeres etíopes, ellas son 66. Nacidas en familias extremadamente pobres, en un entorno hostil en el que predomina la desigualdad de género, ellas lo han conseguido. 66 jóvenes que han soñado, han luchado y han triunfado. Tienen entre 18 y 25 años, y gracias a sus calificaciones han podido acceder al Mary Help College, la primera escuela de Etiopía de diseño de moda. Tres años de formación profesional que potencian su creatividad, las cualifican para puestos de trabajo mejor remunerados y, en general, mejorarán sus condiciones de vida.

Cuando entrevistamos a diez de ellas, esperábamos respuestas ambiciosas y grandilocuentes del tipo: “Quiero trabajar en Milán para una firma de lujo”. Pronto nos dimos cuenta del error. Todas anhelaban libertad, sin más pretensiones. Querían ser autosuficientes, tener un negocio propio que les permita disfrutar de independencia económica desarrollando su creatividad como diseñadoras.

Etiopía, con unos 80 millones de habitantes, es un país en el que más del 80% de la población sobrevive con solo dos dólares al día. Según la clasificación registrada en el último informe sobre el Índice de Desarrollo Humano (IDH), publicado en marzo de 2013 por Naciones Unidas, Etiopía tiene el mayor porcentaje en el Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), después de Níger, que encabeza la lista. Esta frase tan densa se resume, con matices, en que Etiopía es el segundo país más pobre del mundo.

Sin embargo, el crecimiento económico del país desde el año 2000 es uno de los más vertiginosos del mundo. Etiopía aspira a ser un país de renta media para el 2025 y su Gobierno tiene un Plan de Crecimiento y Transformación (GTP) que parece decidido a cumplir. Sus estrategias están orientadas a impulsar la industria agroalimentaria, promover el empleo, mejorar la calidad de las infraestructuras y los servicios básicos y, sobre todo, a alcanzar y superar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, que incluyen promover la igualdad entre sexos en todos los niveles de la enseñanza.

Los cambios avanzan lentamente, pero el esfuerzo por eliminar la desigualdad empieza a dar algunos frutos. En Mery Help College, este año hay más alumnas (66) que alumnos (40). Esta proporción es poco habitual. No siempre fue así. En 2001, cuando se inauguró el centro, el número de chicos doblaba al de chicas y la relación ha ido igualándose con el paso de los años, llegando incluso a invertirse.

Según datos del Instituto de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), Etiopía es uno de los países que más está aumentando la inversión del gasto público en educación del 17% en 2006 al 25% en 2010. En la sede de esta escuela en Zway (también tiene en Adís Abeba y Dilla), una pequeña localidad de 60.000 habitantes a 160 kilómetros al sur de la capital, no recibe apoyo económico del Gobierno, aunque sí homologa sus títulos académicos.

Las hermanas salesianas, que gestionan el centro, sobreviven gracias a las aportaciones de diversas ONG, entre ellas las españolas Fundación Olmos y África Directo, que mantienen en pie la escuela. Han conseguido que los alumnos tengan que pagar 600 Birr (25 Euros, aproximadamente), una cifra simbólica, por cada curso académico. Este importe sufraga solo una décima parte de los gastos del centro por cada estudiante, pero si la cuota anual fuera más alta la escuela estaría vacía. Muchos de los alumnos ni siquiera pueden pagar esa cantidad mínima y realizan trabajos a cambio, como confeccionar uniformes que venden a colegios cercanos o limpiar los jardines del colegio.

66 mujeres que viven en una región muy deprimida han logrado así acceder a una educación técnica que las ayudará a conseguir reconocimiento social y empleos con un mayor nivel de ingresos. Diseñadoras que acarician el sueño del éxito: la libertad.

Fuente: elpais.com

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Alumnas del Mary Help College, la primera academia de diseño de moda de Etiopía fundada en en el año 2001
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Dureti Kelilo quería ser médico. Sus calificaciones no le permitieron acceder a la universidad y su segunda elección fue la moda. Hoy es una de las alumnas más brillantes y su sueño es ser una gran diseñadora.
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Los estudiantes de esta escuela de formación profesional, en tres años aprenden a dibujar y diseñar patrones, cortar, confeccionar y bordar. El instituto cuanta con su propia tienda, Fashionet, en la que se venden los diseños de los alumnos.
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Todos los profesores de Mery Help College fueron alumnos en este centro. Hoy, esta escuela de moda tiene 147 alumnos, de los cuales 66 son mujeres.
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Los alumnos de Mary Help tienen entre 18 y 25 años y es requisito indispensable tener el título de secundaria para acceder a esta academia.
Los alumnos de Mary Help tienen entre 18 y 25 años y es requisito indispensable tener el título de secundaria para acceder a esta academia.
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Mihret Admasu tiene siete hermanos, 21 años y un sueño: triunfar como diseñadora para no depender de nadie.
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Dos veces al año, las alumnas desfilan sus creaciones con sus correspondientes rituales previos: selección del vestuario, sesiones de maquillaje, peluquería, ensayos… convirtiéndose en un gran acontecimiento para el centro.
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Cada una de estas jóvenes debe pagar 600 Birr (unos 30 Euros) al año de matrícula para estudiar en el Mery Help College de Zway, Etiopía. Esa cantidad solo cubre un 10% de los gastos por alumno, el resto está subvencionado por benefactores particulares y ONG.
Cada una de estas jóvenes debe pagar 600 Birr (unos 30 Euros) al año de matrícula para estudiar en el Mery Help College de Zway, Etiopía. Esa cantidad solo cubre un 10% de los gastos por alumno, el resto está subvencionado por benefactores particulares y ONG.
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Tsion Tesfaye, estudiante de diseño y aspirante a modelo, desfila en las dependencias del Mary Help College en Zway (Etiopía). Centro de formación profesional gestionada por las hermanas salesianas y financiada por varias ONG de distintas nacionalidades, entre ellas, la española Africa Directo.
Tsion Tesfaye, estudiante de diseño y aspirante a modelo, desfila en las dependencias del Mary Help College en Zway (Etiopía). Centro de formación profesional gestionada por las hermanas salesianas y financiada por varias ONG de distintas nacionalidades, entre ellas, la española Africa Directo.