Alrededor de 900 personas murieron y 2.817 resultaron heridas en un terremoto de 6 grados de magnitud y que sacudió el este de Afganistán. Países vecinos y la Cruz Roja se movilizan para el rescate de sobrevivientes.
El portavos del gobierno afgano Zabihullah Mujahid informó que la mayor parte de la devastación por el terremoto se produjo en los distritos de Nurgal, Suki, Watapur y Chapa Dara de la provincia de Kunar.
El terremoto de magnitud 6 grados tuvo profundidad de ocho kilómetros, según informó el Servicio Geológico de Estados Unidos.
A ese desastre de tipo natural se suma la deficiente estructura urbanística y logística en el país. En la zona más afectada, la población vive mayoritariamente en precarias viviendas de barro y paja. Construcciones, por tanto, extremadamente vulnerables a los terremotos y que colapsaron por completo.
El terremoto se dio en una zona no muy profunda, los que afectó sobremanera los ligeros cimientos de construcciones precarias, que se cayeron de inmediato.
Dificultades en el rescate de las víctimas por el terremoto en Afganistán
Las cifras de víctimas son estimaciones iniciales y es probable que aumenten a medida que avancen las evaluaciones, declaró el funcionario.
El terreno accidentado planteó importantes dificultades a los equipos de rescate, pero las unidades de respuesta de los organismos pertinentes se desplegaron en las zonas afectadas para acelerar las operaciones de rescate y la entrega de ayuda a las personas atrapadas o necesitadas, añadió Mujahid.
Brigadas de rescate de los Ministerios de Defensa, Interior y Salud Pública se desplazaron a la zona para evacuar por vía aérea a los heridos hacia el Hospital Regional de Nangarhar, informó el medio local TOLOnews.
Organismos internacionales han ofrecido su ayuda ante la emergencia. La Cruz Roja Británica indicó que sus equipos estaban organizando el envío de alimentos, medicamentos, alojamiento, agua y refugio temporal a la región, cercana a la frontera con Pakistán.






