El conductor Eduardo Salazar, del canal mexicano Televisa, estaba al aire cuando comenzó el sismo que terminó en un terremoto de 7 grados en escala de Richter. Con mucha firmeza relató lo que ocurría hasta que debió agarrarse de una mesa para no caerse.
Asustado, dudó si salir como sus compañeros o seguir con la transmisión en vivo. Finalmente se quedó para reportar lo que sucedía en la Ciudad de México.



