Mundo Miércoles, 21 de febrero de 2018

Trolls rusos influyeron en la campaña electoral de EE.UU.

Un ex empleado de una agencia de San Petersburgo confirmó que trabajaron en la producción de contenidos.

La sede de los trolls. Aquí hacían su tarea los trolls para tratar de influir en las elecciones de EE.UU.

Un video sexual de Hillary Clinton y Barack Obama usando actores. Una página de Facebook plagada de errores gramaticales promoviendo la independencia de Texas. Himnos del Estado Islámico sonando a todo lo alto en la noche.

Una causa presentada en Estados Unidos sobre una granja rusa de trolls apenas araña la superficie de la agencia en San Petersburgo, que supuestamente produjo contenido en línea para influir en la elección presidencial de 2016 y apenas aborda lo poco convincente que algunos de estos montajes pueden ser.

Un troll envía mensajes abusivos, insultos o amenazas, simplemente para generar polémica o miedo a otras personas en internet.

Muchos de los relatos más atractivos de las actividades de la Agencia de Investigación de Internet provienen de los mismos ex empleados. Uno de ellos, Alan Baskaev, dijo al canal ruso independiente de televisión Rain que la agencia hizo un video de lo que parecía ser un soldado disparándole a un Corán e incluso contrató a dos actores en un frustrado intento por hacer un falso video sexual entre Obama y Clinton.

"Obviamente, nadie lo creería", dijo Baskaev a la televisora, riendo.

The Associated Press no pudo confirmar la historia de Baskaev sobre el video sexual, pero una cinta donde un supuesto soldado estadounidense le disparaba a un Corán fue colocada en un foro estadounidense de armas en setiembre de 2015.

La falsedad era demasiado obvia: el uniforme del militar estaba desacomodado y era antiguo. Su casco se parecía al de un ciclista y el inglés que hablaba tenía un acento tan exagerado que era prácticamente indescifrable.

El servicio ruso de la BBC identificó al hombre en 2016 como un cantinero de San Petersburgo, amigo de alguien que trabajaba en la fábrica de trolls.

El video del Corán y otros similares tenían fiascos vergonzosos. En 2015, The New York Times Magazine identificó otros videos falsos, incluso imágenes que buscaban desatar pánico por una explosión en una planta química en Luisiana supuestamente causada por el grupo Estado Islámico. Otro mostraba un tiroteo falso en Atlanta, Georgia, que se parecía al de Michael Brown, en Ferguson, Missouri en 2014.

El proceso judicial donde 13 rusos son acusados de intervenir en la contienda presidencial en Estados Unidos no los menciona, pero los videos casi de aficionados continuaron durante la elección. El año pasado, The Daily Beast dijo que había identificado a Williams y Kalvin, un grupo de rap supuestamente de Atlanta que aparecía en videos de YouTube, como operadores de trolls rusos. Hablando con un fuerte acento nigeriano, el hombre que se hacía llamar Williams acusó de racista a Hillary Clinton y dijo que este era el "momento del cambio".

"Que nuestro voto sea para Trump porque este hombre es un empresario, no es un político. Ningún empresario puede ser racista", agregó.

La espeluznante calidad de este tipo de videos y otras piezas del trabajo de los trolls es otro aspecto de la supuesta interferencia dejada fuera del encausamiento penal y de gran parte de la cobertura mediática.

La agencia sí logró organizar mítines en Estados Unidos, pero al parecer la convocatoria fue microscópica. Incluso en internet, los troles batallaban con el inglés. Una de las páginas más populares en Facebook de la Agencia de Investigación de Internet, Heart of Texas -donde se publican opiniones secesionistas-estaba repleta de errores en el uso de la palabra.

"Hillary Clinton detrás de las rejas es un sueño de miles de estadounidenses y que dios vuelva este sueño realidad", dice uno de los mensajes en Facebook recabados en un momento por el periodista Casey Michael. "Texas es un cielo de la Tierra, una tierra que nos dio el Señor mismo!", dice otro.

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