Es notable cómo en los últimos días se viralizaron en las redes sociales mensajes como "juntaron millones por el incendio de unas piedras en Notre Dame y no hacen nada por el incendio del Amazonas".
Notablemente errónea la comparación. Sacada de los pelos. Realmente cuesta una analogía para compararla, pero básicamente es como pedirle a Messi que remplace a Ginóbili en la selección de básquet.
¿Tienen cosas en común? Sólo el fuego. Y es más, recientemente se supo que de lo supuestamente recaudado para Notre Dame sólo llegó el 10 por ciento.
Además, aunque parezca una obviedad, Notre Dame es una construcción, una catedral... se puede reconstruir. El Amazonas es un pulmón verde, una selva, el bosque tropical más grande del planeta. Tardará años en regenerarse pero no se puede remplazar ni por todos los millones de las distintas monedas del planeta. Ni con oro. Ni con nada.
Y encima lo único que hicieron estos posteos fue generar otra grieta (ya los argentinos parece que no podemos vivir sin una grieta de lo que sea, ¿viste?). La grieta entre los que consideraron una pavada la comparación y los que no.
Entonces, sí es válido hablar de la desidia de los gobiernos involucrados (Brasil sobre todo y Bolivia también). Sí se puede hablar de que esos gobiernos no hicieron todo lo posible por contener incendios que arrancaron de manera controlada y que se han extendido hasta llegar a los 72 mil focos, lo cual es una cifra estratosférica.
La devastación de la selva, que no es de ahora, es el motor que propaga a velocidad récord estos incendios que, en su mayoría según cuenta los medios brasileños y agencias internacionales, fueron iniciados por los agricultores, que buscan limpiar el área para cultivar.
El fuego que comenzó como una práctica habitual de la agricultura se propagó y ahora avanza en zonas deshabitadas, abrazando todo a su paso y amenazando zonas pobladas en el norte de Brasil.
Por supuesto, todos nos tenemos que preocupar por esto. Y entender que el Amazonas es uno de los motores del clima del mundo, uno de sus mayores pulmones. Pero un posteo en facebook "rezando" no va a cambiar nada. Sí ayuda la difusión, sí ayuda que todos sepamos lo que allí pasa y no nos guíemos por declaraciones apresuradas de algunos políticos brasileños que lo tildaron de fake news.
Las imágenes son elocuentes y no dejan dudas. Amazonas sufre, el mundo sufre. Todos queremos que se acabe, algunos creen que rezando aportarán su granito de arena y está bien... otros pensarán que ayudan haciendo la danza de la lluvia y está bien; y otros harán lo que le dictan cada una de sus religiones y está bien. Y miles seguramente están en el lugar combatiendo el incendio con lo que tengan a mano, agua, arena, tierra, mantas. Miles de bomberos harán su parte, la más pesada. Algunos podrán hacer más que otros, está claro y está bien, lo que no está bien es hacer semejantes comparaciones cuasi ridículas para que un tema tome relevancia cuando el sólo hecho de postear "hace 16 días que arde el Amazonas" ya se hacía viral por sí solo.
Ah, y tampoco está bien que tras tanto reclamo hacia los "medios" que "no publican nada" (reclamo repetitivo en esos posteos de los que se habla en esta nota) ni siquiera se dignen a entrar a las miles de notas de medios argentinos, brasileños e internacionales, a ver las tristes imágenes y que las notas más leídas de todos nuestros medios sean "Sol Pérez sarasa", "la China Suárez aquello" y "Alina Moine lo de más allá". Después, no se quejen.


