Mundo Martes, 10 de abril de 2018

Supuesto ataque químico en Siria: Trump prometió que "lo pagarán"

Dijo que responderá al presunto hecho que anunció su gobierno pasó en Siria. Rusia lanzó una advertencia en caso de represalias.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió que los responsables por el presunto ataque químico del sábado en Siria pagarán un "precio alto" por lo ocurrido, en un tono amenazador que sugirió la posibilidad de una opción militar.

Al ser consultado por la prensa ayer si Rusia pudo tener responsabilidad en el alegado ataque en la localidad siria de Duma, Trump dijo que "puede ser. Todos (los responsables) pagarán".

En ese sentido, el mandatario estadounidense adelantó que su gobierno anunciará "decisiones importantes" sobre Siria en las próximas 48 horas.

En tanto, en el Consejo de Seguridad de la ONU la representante estadounidense, Nikki Haley, mantuvo la retórica agresiva al asegurar que la comunidad internacional precisa saber que un ataque químico no quedará impune.

"Ha llegado el momento en el que el mundo debe ver que se ha hecho justicia", afirmó Haley en una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad.

Por su lado, el embajador de Francia ante la ONU, François Delattre, dijo que "no existe ninguna duda sobre los autores de esta nuevo ataque".

Advertencia rusa

En la Casa Blanca, la portavoz presidencial Sarah Sanders había opinado al inicio de la tarde que el presunto ataque químico no se habría podido realizar sin el "apoyo material" de Rusia e Irán, los dos principales aliados de Damasco.

En este contexto de crecientes presiones, el embajador ruso ante la ONU, Vassily Nebenzia, formuló una severa advertencia a los países occidentales a que abandonen la retórica agresiva ante un ataque que aún no ha sido confirmado por fuentes independientes.

"Llamamos a los occidentales a renunciar a la retórica de guerra", dijo Nebenzia. El diplomático aseguró que "no hubo un ataque químico" el sábado en Duma, y evocó la "falta de pruebas".Nebenzia también alertó que bombardeos aéreos por parte de países occidentales en Siria tendrían "consecuencias graves" en la región.

Poco antes de esa reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, Estados Unidos hizo circular en paralelo un proyecto de resolución que reclama la creación de un nuevo "mecanismo de investigación independiente de Naciones Unidas".

Rusia rechazó el borrador estadounidense. "Contiene algunos elementos inaceptables", que hacen que las cosas vayan "peor", argumentó Nebenzia.

"Me temo que estén buscando, sobre todo, la opción militar, que es muy muy peligrosa", continuó el embajador ruso.

El presidente ruso, Vladimir Putin, condenó por su parte "el carácter inadmisible de las provocaciones y especulaciones" sobre el presunto ataque con armas químicas.

Moscú había insistido antes en la "necesidad de elucidar de manera muy minuciosa" lo que sucedió en Duma.

Se reavivó el espectro de una respuesta militar tras el disparo de misiles contra la base militar T-4 del régimen en el centro de Siria, ataque que Damasco y Moscú atribuyeron a Israel.

Washington y París, que habían amenazado a Damasco con una "respuesta fuerte y común" tras el supuesto ataque del sábado, negaron haber actuado contra esa base.

Controversia sobre lo ocurrido

Hace un año Trump ordenó bombardear una base militar siria en respuesta a un ataque con gas sarín atribuido al gobierno sirio que dejó más de 80 civiles muertos en Jan Sheijun (noroeste).

Según los Cascos Blancos y la ONG médica Syrian American Medical Society, más de 40 personas murieron en "el ataque con gas tóxico" en Duma, en la región de Guta Oriental que el régimen está por conquistar en su totalidad.

Damasco y Moscú desmintieron esas informaciones no verificadas por una fuente independiente. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), que utiliza a una amplia red de informantes en Siria, no pudo confirmar que hubo un ataque con armas químicas.

El régimen de Bashar al Asad siempre negó su responsabilidad en los ataques con armas químicas que se le atribuyen desde que comenzó la guerra en 2011.

Un video difundido por los Cascos Blancos y presentado como grabado luego del presunto ataque en Duma muestra cuerpos sin vida con espuma blanca saliendo de sus bocas.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) anunció que investiga estas informaciones.

El apoyo militar de Moscú permitió a Damasco revertir el curso de la guerra que dejó hasta ahora más de 350.000 muertos y reconquistar gran parte del territorio que había perdido.

Su ofensiva en Guta Oriental hizo plegar a los grupos rebeldes que aceptaron evacuar el enclave, bombardeado intensamente. Unos 1.700 civiles murieron según el OSDH.