Antes de la caída del régimen, los libios no osaban acercarse. Ahora, sólo quedan ruinas de la residencia más célebre de Muamar Gadafi, mientras otro de sus palacios acoge un mercado de animales domésticos.En el corazón de Trípoli, Bab al Aziziya era un inmenso complejo fortificado en el que el difunto dictador vivió durante décadas.
A la vez que hacía de cuartel general del régimen, el recinto comprendía desde un zoológico y una piscina hasta centros de mando y una caserna, pasando por tiendas de campaña para el uso del “guía”, que pretendía vivir como un beduino.De ese esplendor sólo quedan escombros. Bab Al Aziziya fue bombardeado por la OTAN y destruido y saqueado luego por los rebeldes que derrocaron a Muamar Gadafi en 2011.
En el seno de este complejo de más de 7km2, la emblemática “casa de la resistencia”, un edificio con las marcas visibles de un bombardeo estadounidense en 1986, desapareció por completo.




