En una de las ofensivas más intensas desde el inicio de la guerra, Rusia atacó a Ucrania con más de 300 drones y 30 misiles durante la noche del viernes. El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que los ataques alcanzaron al menos diez regiones, incluyendo Odesa, Sumi y Dnipro, y dejaron un saldo de víctimas fatales y heridos, informa EFE.
Rusia lanzó dura ofensiva contra Ucrania
En Odesa, un dron impactó un edificio residencial de nueve pisos y provocó un incendio masivo que dejó al menos una mujer muerta y seis personas heridas, incluido un niño. Según el alcalde Gennadi Trujanov, más de 20 drones atacaron esa ciudad costera durante la noche.
El asalto también afectó a Pavlograd, en la región de Dnipro, donde se reportaron daños en una estación de bomberos, industrias y otro edificio de viviendas. Sergi Lisak, jefe regional, describió la situación como “una noche y una mañana infernales”.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó esta semana estar “decepcionado” con Vladimir Putin, aunque aseguró que aún no ha “terminado” con él. En declaraciones a la BBC, Trump expresó su frustración con el líder de Rusia por los continuos ataques en Ucrania, pero también dijo que sigue trabajando en un acuerdo de paz.
Volodimir Zelenski pide acelerar el apoyo internacional
Volodimir Zelenski compartió actualizaciones en redes sociales mientras los ataques aún estaban en curso. “Allí donde es necesario, todos los servicios están ayudando y restaurando lo dañado”, escribió. El presidente también agradeció a los líderes internacionales que “entienden la importancia de implementar rápidamente nuestros acuerdos”.
Zelenski remarcó la necesidad de avanzar en la producción conjunta de armamento, incluyendo drones de fabricación nacional, así como en el suministro de sistemas de defensa aérea. “Estas acciones salvan vidas, y es lo que Ucrania necesita ahora”, afirmó.
Rusia derriba 71 drones ucranianos en su territorio
Del otro lado del conflicto, Rusia informó haber derribado 71 drones ucranianos, incluidos 16 en la región de Moscú y 24 en Rostov, fronteriza con Ucrania. En Rostov, una trabajadora ferroviaria resultó herida y se reportaron daños en vías de tren, lo que provocó demoras en más de 50 servicios de larga distancia y cancelaciones de trenes locales.
La región de Briansk también fue blanco del ataque, con diez drones destruidos. Las autoridades rusas aseguraron que la circulación ferroviaria se reanudó parcialmente tras varias horas, mientras continúan los trabajos de reparación.


