La presidenta de Chile Michelle Bachelet firmó un proyecto de reforma laboral para restituir los derechos que los trabajadores perdieron durante la dictadura militar y eliminar la facultad empresarial de remplazar a los obreros en huelga.
“Estamos saldando una deuda que teníamos con los trabajadores”, dijo al dar a conocer el proyecto en un acto en la sede del gobierno, a la que asistieron empresarios y sindicalistas. Agregó que se busca mejorar calidad y productividad, fortalecer y mejorar la institucionalidad laboral y su fiscalización, que exista equilibro entre trabajadores y empleadores al momento de negociar, y una flexibilización en el empleo, punto demandado por los empresarios.
Se destacan en el proyecto los artículos que eliminan la facultad empresarial de remplazar a los trabajadores en huelga y la llamada titularidad laboral, que implica que los beneficios que se logren en la negociación laboral puedan ser extensivos a los trabajadores que se sindicalicen. El empresariado y la oposición derechista consideran que el proyecto no impulsa el empleo ni la productividad.




