Tras cuatro años de obras, el Ritz, uno de los más famosos y lujosos hoteles de París, reabrió sus puertas el lunes, en un contexto complicado para el sector hotelero en París, tras los atentados de noviembre.
Decenas de empleados y de repartidores entraban y salían del establecimiento, situado en la lujosa plaza Vendôme, cargados de vajilla, adornos florales y otros elementos de decoración.
El hotel, inaugurado en 1898, contará a partir de ahora con 142 habitaciones y suites frente a las 159 anteriormente.
Sin embargo sólo abrirá parcialmente, con 86 habitaciones y suites, por culpa de los retrasos en las obras de renovación y de un incendio que se declaró en enero.


