Los chicos que corren de un lado a otro en una cancha brasileña de fútbol bajo el desgastante calor tropical están produciendo algo más que grandes cantidades de sudor.
Presentado como la primer cancha iluminada por los jugadores en Brasil, el campo de juego inaugurado el miércoles en una favela de Río de Janeiro se alimenta de la energía cinética del movimiento de los jugadores para proveer iluminación nocturna.
Bajo el proyecto, patrocinado por Royal Dutch Shell, cerca de 200 losas que capturan energía fueron instaladas a lo largo y ancho de la cancha, cubiertas por una capa de césped sintético.
Trabajando en conjunto con paneles solares alrededor del campo, las baldosas de energía propulsadas por los jugadores, alimentan de electricidad a un sistema de cableado en las luminarias del terreno.
Fuente: AP.


