La firma japonesa Takata está acusada de producir airbags peligrosos, e incluso “explosivos”, que han provocado la llamada a revisión de millones de autos en todo el mundo e innumerables querellas en Estados Unidos, lo que la hunde en una crisis sin precedentes.
La acción de la firma basada en Tokio cayó más del 60% desde principios de año.
Takata, segundo fabricante mundial de cojines de aire de seguridad –con el 22% del mercado mundial–, es criticado con inusual dureza por sus productos: “En lugar de desplegar airbags para proteger a los ocupantes de un vehículo (estos airbags) explotan como granadas, proyectando trozos de metal y de plástico en el habitáculo” describe una querella colectiva.



