El gobierno del presidente de Estados Unidos Barack Obama trasladó sus preocupaciones al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y al de Nueva York, Andrew Cuomo, sobre la cuarentena obligatoria que esos estados han implementado en relación con el virus del ébola.
La administración de Obama afirmó que esa decisión "no se apoya en la ciencia" pero no llegó a pedir oficialmente a los gobernadores que den marcha atrás.
Nueva York y Nueva Jersey impusieron una cuarentena de 21 días para los trabajadores de la salud que han tratado a pacientes de ébola en Africa Occidental.
Un alto funcionario del gobierno dice que la norma podría socavar los esfuerzos para detener el ébola al desalentar a los profesionales de la salud a que viajen a Africa Occidental.
Obama se reunió el domingo con su equipo de respuesta al brote de ébola.
El funcionario sostuvo que el gobierno pronto dará a conocer directrices nacionales para los trabajadores de la salud que regresan de Africa Occidental.
Fuente: AP.




