Mundo Miércoles, 22 de agosto de 2018

Piden al Papa "hechos y no palabras" contra los curas pederastas

La pedofilia en la iglesia Católica es la gran espina de Francisco, quien no logra atajar ni castigar con la severidad prometida a abusadores ni a encubridores.

Rabia e indignación suscitó el pedido de perdón a las víctimas de curas pederastas lanzado por el papa Francisco, a quien víctimas y expertos le piden que pase de los gestos y palabras a los hechos.

"Basta, basta, basta. El papa (Jorge) Bergoglio nos está tomando el pelo. Estoy realmente indignado, irritado", declaró con tono furioso Francesco Zanardi, de la Red El Abuso, la asociación italiana de víctimas de curas pederastas.

La "tolerancia cero" contra la pedofilia, el principio básico que la iglesia ha prometido aplicar desde el papado de Juan Pablo II en la década del 90, no ha podido ser implantada en los cinco años de pontificado de Francisco pese a las promesas y a los conmovedores pedidos de perdón.

"Le llegó el momento al Papa de actuar como máximo legislador, tal como indica el código de derecho canónico", sostiene el vaticanista Marco Politi.

El tema salió a relucir esta semana después de la dramática carta abierta a todos los católicos divulgada el lunes por Francisco en la que admite que el dolor de las víctimas de abusos sexuales fue por mucho tiempo ignorado, callado o silenciado. "Con vergüenza y arrepentimiento como comunidad eclesial, asumimos que no supimos estar donde teníamos que estar, que no actuamos a tiempo reconociendo la magnitud y gravedad del daño que se estaba causando con tantas víctimas", admitió.

El fenómeno de la pedofilia dentro de la Iglesia sigue siendo la gran espina del pontificado de Francisco, quien no logra atajar, ni castigar con la severidad prometida a los curas abusadores ni a sus encubridores.

"La carta no frena la rabia, la indignación, el disgusto que sienten los católicos de casi todo el mundo (...) los cuales piden más, esperan normas concretas, que cambien los mecanismos", resumió Politi en el diario Il Fatto Quotidiano.

Ese sentimiento ronda en la mayoría de los expertos y analistas consultados a propósito de la carta divulgada pocos días antes de su viaje a Irlanda, país donde estalló en el año 2000 uno de los escándalos más graves de abuso sexual. "Le hemos pedido mil veces al Papa una sola cosa: que obligue a los obispos a denunciar los casos ante la autoridad judicial. No queremos procesos canónicos", explicó Zanardi, quien representa a más de 700 víctimas italianas.

"Las peticiones de perdón, aunque sean sentidas y obligadas, como en este caso, no son suficientes. Hay que pasar a los hechos. Hay que cumplir la penitencia", escribió por su parte José Manuel Vidal, fundador de la página especializada en español Religión Digital.

"El Papa ha dicho palabras fuertes contra los curas pederastas, pero nada ha cambiado", comentó el periodista italiano Emiliano Fittipaldi, autor de un extenso libro sobre la pederastia y la pedofilia en la Iglesia.

"Las palabras revolucionarias de Francisco son insuficientes, hay que pasar a los hechos", dijo Fittipaldi.