Perú, segundo mayor productor mundial de hoja de coca, espera reducir a cero los vuelos de avionetas del narcotráfico en su territorio, luego que en los próximos días apruebe el reglamento para su interceptación y eventual derribo por aeronaves militares.La Fuerza Aérea del Perú (FAP) realizará la interceptación de las denominadas “narcoavionetas” con sus naves Tucano (brasileña) y KT1 (coreana), y los militares que participen pasarán pruebas de polígrafo para garantizar la limpieza de la operación. “En los próximos días va a salir el reglamento y va a permitir que los vuelos del narcotráfico se reduzcan a cero”, dijo el zar antidrogas peruano, Alberto Otárola.
El congreso peruano aprobó en agosto una norma que autoriza a la FAP a interceptar y derribar aeronaves vinculadas con el narcotráfico, esta vez, sin el apoyo de EE.UU. El funcionario explicó que, en los últimos años, avionetas procedentes de Bolivia han ingresado dos veces al día a territorio peruano, aterrizado en el mayor valle cocalero del Perú, trayendo 500.000 dólares y llevándose 150 kg de cocaína.
Para detectarlos, Perú instaló este año un radar de fabricación estadounidense en Puerto Maldonado que empezó a operar en mayo, con un alcance de 450 kilómetros. Su perímetro incluye el Valle de los ríos Apurímac-Ene-Mantaro donde las fuerzas armadas combaten desde hace dos décadas a bandas narcos.



