Tiene más de 70 años y pasó 39 en prisión, purgando una cadena perpetua por un crimen que no cometió: el asesinato de Ronda Wicht -su entonces novia- y de su hijo de 4 años, Donald, quienes fueron hallados muertos en 1978. Este fin de semana, su vida tuvo otro brusco cambio, cuando la Policía de Simi Valley lo indemnizó con 21 millones de dólares por su injusto encarcelamiento.
La historia de Craig Richard Coley en prisión comenzó luego de que las autoridades de California escucharan la versión de un testigo que, el día en que Wicht y su hijo fueron encontrados muertos, manifestó haber visto la camioneta de Coley saliendo de la escena del crimen.
Tras sostener durante décadas su inocencia, el caso de Coley cayó en 1991 en manos del agente de policía Mike Bender, quien se implicó tanto en la investigación cuando este fue reabierto que, incluso después de retirarse de la policía estadounidense, continuó con la pesquisa, al tiempo que desarrollaba con Coley una amistad que perdura hasta estos días.
Efectivamente, fue Bender quien, años más tarde, consiguió que la oficina del gobernador de California, Jerry Brown, aceptara que se reabriera formalmente una investigación sobre el caso de Coley.
Tras conseguir eso, con las pruebas que había recopilado a lo largo de años de investigación, más el aporte de la tecnología, se logró determinar que Coley no era el asesino, pues la prueba de ADN concluyó que el hombre que violó y mató a Ronda Wicht fue otro.
Poco después de haber sido presentadas las pruebas que determinaron que Coley no fue el asesino, el 22 de noviembre de 2017, el gobernador Brown firmó el perdón que liberó a Coley luego de casi 4 décadas de cárcel.
El fin de semana, el departamento de policía de Simi Valley anunció que se había llegado a un acuerdo con Coley en el que lo indemnizaban con 21 millones de dólares.
En el 2018, Coley, además, recibió cerca de 2 millones de dólares por parte de la Junta de Compensación de Víctimas de California, quienes llegaron a dicho monto calculando una suma de 140 dólares por cada día que pasó en prisión.



